sábado, 25 de enero de 2020

LA PIEDRA ENCANTADA


LA PIEDRA ENCANTADA.

(MESETA DE VALLEHERMOSO)

Que bonito título para un cuento de hadas. Y es que en esta ruta uno se siente transportado a lugares mágicos donde la Naturaleza es la protagonista y ésta nunca defrauda.

Ya he hecho esta caminata varias veces y seguiré haciéndola, si Dios quiere, porque es cómoda y la puedes alargar lo que quieras o quedarte con unos cuantos kilómetros, según la resistencia que tengan los participantes, que pueden ser niños o personas muy mayores.
Comenzamos en la pista de tierra de La Meseta de Vallehermoso, la entrada está asfaltada y hay espacio para dejar el coche. Parte de la carretera de Vallehermoso, GM-1, un poco después de Los Chorros de Epina y sin llegar al estanque del agua potable, y llega a la presa de Los Gallos a 5,3 kilómetros de distancia. De ahí se puede bajar a Vallehermoso, pero ese no es nuestro objetivo hoy.

La panorámica es preciosa, viéndose al fondo el Roque Cano, domo traquítico. Al poco tiempo de caminar nos encontramos una pista a la derecha, que no se utiliza desde que fue repoblada de árboles y arbustos con la finalidad de recuperarla para el monteverde, la verdad es que no tiene nada que envidiar a un jardín botánico.


El Sol en los barrancos muestran sus diferentes planos, observados por Teide.

Maravillosa vista con El Roque Cano al fondo.

Entrada a la pista de la Piedra Encantada.

Voy a enumerar algunas de las plantas que nos encontramos en esa antigua pista.
Como no iba a ser de otra manera, ya que estamos en un fayal-brezal, el brezo (Erica arborea),
el haya (Myrica o Morella faya), el laurel y el loro (Laurus novocanariensis desde 2004, antes era Laurus azorica), la tabaiba (Euphorbia berthelotii), la ortiga u ortigón de monte (Urtica morifolia)

Laurel (Laurus novocanariensis)

Ortigón de Monte (Urtica morifolia)

A medida que nos adentramos en la pista, la vegetación cambia radicalmente, pues estamos llegando a una cañada donde los árboles son muy altos, típicos de fondo de valle. Por lo tanto se hace presente otra clase de árboles como el viñátigo (Persea indica) lo delatan las hojas rojas que caen al suelo. Y, ¡oh sorpresa! el tilo o til (Acotea foetens), majestuoso junto con el viñátigo, en contraposición de los que habíamos observado hasta ahora.
Para distinguirlo de los otros árboles de la laurisilva nos fijaremos en que sus hojas tienen dos o cuatro glándulas en la base de las mismas, son lisas y lanceoladas. Si vemos sus frutos y tienen forma de pequeñas bellotas, no tendremos dudas, es un til.

Tilo o til (Acotea foetens)

Este árbol se cree que fue el Garoé del Hierro, y no es de extrañar por la humedad que crea en su entorno. El árbol Garoé salvó a los bimbaches de morir de sed, y cuenta la leyenda que intentaron ocultar su ubicación a los conquistadores, pero una joven enamorada de un soldado los traicionó y fueron derrotados.
No debemos confundir tilo o til (Acotea foetens), con tilo (Tilia cordata o Tilia platyphyllos) árbol nacional de la República Checa y de cuya flor se hace la infusión de tila.

Mi gran ilusión, aparte de ver la PIEDRA ENCANTADA, era enseñarle a mi amigo los saúcos (Sambucus nigra Palmensis) repoblados en la zona. Este arbusto de 2 a 7 metros de altura, estuvo a punto de extinguirse en La Gomera, pero por su valor medicinal lo habían plantado en jardines, de donde pudieron tomar esquejes y semillas para su repoblación en el Parque. Sus hojas son compuestas con cinco folíolos de borde dentado, inconfundibles. Si fuera primavera encontraríamos sus flores, formando un ramillete de corimbos aplanados que darían lugar a pequeños frutos negros, comestibles maduros y cocinados, de lo contrario son tóxicos.
Llegamos al lugar de los saúcos y unos se habían muerto y otros estaban envejecidos y solo le quedaban unas hojitas al final de un largo y seco tallo. Me dio pena contemplarlos después de haber visto su esplendor.

Saúco (Sambucus nigra Palmensis)

En el mismo sitio, a la derecha, está la PIEDRA ENCANTADA descansando después de rodar ladera abajo, cuyo acontecimiento no sé cuando tuvo lugar.
Se trata, a mi entender, de un desprendimiento de rocas basálticas pertenecientes a los Basaltos Horizontales que conforman la Caldera Central de la Isla y que es límite con la parte sur de la cuenca hidrográfica de Vallehermoso. Como información, diré que en Vallehermoso aflora el Complejo Basal y el Complejo Traquítico- Fonolítico que son los más antiguos en la formación de la Isla.
En casi todos los barrancos de La Gomera hay piedras de la misma constitución que La Piedra Encantada , pero aquí lo que destaca es su gran tamaño y la imaginación estimulada por el entorno.
Efectivamente uno puede sentir la voz de la Naturaleza y si está nublado mucho más.

Piedra Encantada. 

Piedra Encantada.

Bueno, la ruta no ha terminado. Seguimos por la pista hasta llegar a una fuente donde, probablemente, hubo un merendero.

Continuamos la pista.

Fuente de agua, al final de la pista.

Volvimos sobre nuestros pasos y retomamos la Pista de la Meseta .


Follao (Viburnum  rigidum) en la pista de la Meseta.

Al poco rato de estar caminando llegamos a un salto de agua escondido tras unas matas de estrelladeras (Gesnouinia arborea) bastante altas, planta muy escasa y protegida por la legislación debido a su vulnerabilidad. Nos sentamos a oír el sonido del agua y continuamos caminando.

Chorro de agua en la pista de la Meseta.

Estrelladera (Gesnouinia arborea) tapando el chorro de agua.

Cuando lo consideramos oportuno regresamos al coche, observando las plantas y la panorámica de este hermoso y amplio valle, que justifica su nombre: Vallehermoso.

Continuamos caminando.



CONSEJO: TEN CUIDADO DE NO PISAR LAS PEQUEÑAS PLANTITAS, PODRÍAN SER ÁRBOLES DE 40 METROS DE ALTURA.

GUAGUAS.
Pasan por el inicio de la ruta:

Línea 4 – Vallehermoso- La Dama.
Línea 5 – Vallehermoso- Alojera.
Línea 8 – Vallehermoso- Valle Gran rey.

BIBLIOGRAFÍA:

“Parque Nacional de Garajonay. Patrimonio Mundial” Coordinación: Ángel B. Fernández. Publicaciones Turquesa S.L. Año 2009.













domingo, 12 de enero de 2020

CAMINANDO POR PISTAS



CAMINANDO POR PISTAS.

Martes, 31 de diciembre de 2019.


El último día del año quise que fuera especial, haciendo algo que me gusta… caminar en la Naturaleza.
Hacer una ruta fácil, pequeña y agradable.
Así que, cuando mi amigo, amante del monte, me propuso una pista que yo no había hecho, acepté de inmediato.
Situémonos en la Carretera de La Laguna Grande a Juego de Bolas, después del Raso del Quebradón, Mirador Lomo del Dinero y un poco antes de la entrada de la carretera de la Palmita por Meriga. Se trata de la pista del Raso del Almuerzo, situada a la izquierda de la carretera, no habiendo ninguna señal que la identifique. Nos fijaremos que la entrada tiene un poco de asfalto muy deteriorado, y que nada más empezar se ve un gran tanque de agua potable, forrado de piedra, el techo pintado de blanco y protegido por una valla metálica.


Mapa de la ruta de Google Maps.


Tanque en la entrada a la pista.



Alrededor del tanque hay una pista que se convierte en sendero, pero esa opción la desechamos y cogemos la pista de la izquierda, casi paralela a la carretera, quedándonos el tanque a la derecha.

Pista de nuestra ruta.


El suelo es rojizo, correspondiendo a un suelo del Macizo Antiguo, que data del Plioceno superior y Pleistoceno inferior, es decir, hace 5 millones de años. La isla se formó hace unos 10-12 millones de años y la última erupción fue hace 2 millones de años, por lo tanto es la isla más vieja en cuanto a erupciones volcánicas recientes.
El Macizo Antiguo aflora visiblemente en Chijeré, El Cepo, Juego de Bolas y El Membrillo, caracterizándose por los colores naranjas, rojizos y azulados. Esto es debido, probablemente, a que en épocas lejanas hubo más humedad que en la actual y alteró el basalto dando lugar a un suelo ferruginoso y posteriormente árido.
En esta ruta no se observa este tipo de suelo con tanta claridad como en Abrante (Juego de Bolas) o en los lugares mencionados.

En cuanto a la vegetación se trata de un fayal-brezal de monte bajo, excepto en las proximidades a los barrancos, donde los árboles son más altos.

Árboles más altos cerca del barranco de Las Rosas.


El aceviño o acebiño, Ilex canariensis, es bastante abundante en esta zona, distinguiéndose por sus frutos rojos redondeados muy llamativos, parecen pequeñas drupas pero son bayas porque tienen tres o cuatro semillas. Sus flores son blancas con cuatro o cinco pétalos soldados en la base, siendo la época de floración de abril a julio y la fructificación hasta enero. Si no tienen flores ni frutos debes recurrir a distinguirlos por las hojas, éstas son pequeñas, opuestas, duras, sin glándulas, ligeramente redondeadas, de bordes lisos, aunque si son jóvenes tienen espinas en los bordes confundiéndose con el naranjo salvaje, Ilex perado. El tronco es grisáceo con manchas blancas. Un truco es observar unas manchitas pequeñas en las hojas, seguramente producidas por hongos... son características.

Aceviño o acebiño (Ilex canariensis)

Bordeamos el Barranco de las Rosas, (en la entrada “De Tamargada a Agulo, pasando por Las Rosas” del día 20 de septiembre de 2014, hablé de Las Rosas) aquí los árboles son más altos y nos encontramos con numerosos castaños o castañeros, castanea sativa. Es una planta introducida en el siglo XVI por su fruto y madera, por lo tanto es cultivada, aunque en la actualidad hay ejemplares silvestres debido a su abandono.

Castaños sin hojas.

Los castañeros que estamos observando ya no tienen hojas, son caducas, y tampoco castañas pues las han recolectado en noviembre. Si vienes en esa época, encontrarás los erizos en el suelo, y si están en la pista puedes tomar sus castañas, pero no penetrar en el monte, pues tienen dueños y no les gustarían ver que otros las han cogido.

Castaños (Castanea sativa)



Alfombra de hojas de castaños.

Seguimos caminando por un tapiz de hojas de castaños y llegamos a un claro donde hay una pista a la derecha y, como tenemos tiempo, fuimos hasta su término que es un sendero que da a Cruz de Tierno cerca del restaurante Roque Blanco. Volvimos sobre nuestros pasos.

Pista que da al sendero a Cruz de Tierno.


Por la misma pista.

Retomamos nuestra pista y encontramos otra a la derecha que da a una finca privada, tiene una barra para que no puedan pasar los coches. Nos metimos en ella para observar Las Rosas desde otro punto de vista que el acostumbrado. Volvimos, otra vez ,sobre nuestros pasos.

Vista de Las Rosas al fondo.

Cerca del final de nuestro camino hay una pequeña pista que da al sendero que va del Raso del Quebradón a Cruz de Tierno. Como la ruta es corta puedes alargarla haciendo estos recorridos.

Pista que da al Raso del Quebradón.

Terminamos la pista y llagamos a la carretera de La Laguna Grande a Juego de Bolas, la atravesamos y tomamos un sendero paralelo a la misma hacia el Mirador Lomo del Dinero. Ahí descansamos observando una panorámica del monte muy relajante por su verdor.


Mirador del Lomo del dinero.

Panorámica desde el Mirador del Lomo del dinero.

Continuamos como para ir a La Palmita, pero hay que tener cuidado de no pasarnos, ya que tenemos que dejar este gran sendero de tierra roja por otro, casi oculto, hacia la izquierda, que nos lleva al punto de partida.

Finalizando la ruta con el Teide al fondo.

Todas las pistas que he propuesto hoy transcurren fuera del Parque Nacional de Garajonay, por eso creo que sí se puede circular con bicicleta.

Este recorrido es de 3,1 Kilómetros, sin contar las otras pistas opcionales.
Por esta carretera no hay servicio regular de guaguas, por lo que tienes que llevar coche, que te servirá para terminar degustando las sabrosas galletas artesanas del Centro de Visitante.


CONSEJO: ESTA RUTA ES MEJOR HACERLA EN NOVIEMBRE.


BIBLIOGRAFÍA:

Google Maps.

“Los Paisajes Naturales de La Gomera” por María Eugenia Arozena. Editado por El Excmo. Cabildo Insular de La Gomera 1991. (Página 51)







sábado, 4 de enero de 2020

EL MALPAÍS DE GÜIMAR.


CIRCULAR MALPAÍS DE GÜIMAR.

Sábado, 7 de diciembre de 2019.


Ha estado lloviendo, los senderos del monte están resbaladizos, mis amigos piensan que he suspendido la caminata…
Yo necesito caminar en la Naturaleza pues llevo mucho tiempo sin hacerlo y, además, ya me he ilusionado pensando en lo bien que lo suelo pasar, pero ¿adónde ir?
Mi hija encontró la solución: EL MALPAÍS DE GÜIMAR.
Efectivamente ¡qué buena idea!¡y es una ruta nueva para mí!
Está nublado por lo tanto podemos caminar por un lugar donde no hay sombra y su suelo volcánico nos permite caminar sin dificultad aunque llueva.
Lo primero que hice fue informarme de la ruta, como se debe hacer siempre que se vaya a un lugar por primera vez.
El Malpaís de Güimar es una Reserva Natural Especial de gran importancia ecológica, declarada zona protegida desde 1987. Es un paisaje volcánico único que se extiende desde Montaña Grande hasta el litoral.
Hay tres rutas que se pueden hacer: Una va desde El Puertito de Güimar hasta El Socorro, otra es una semicircular por la base de la Montaña Grande y la última una circular que va desde El Puertito de Güimar, bordea la Montaña Grande y regresa al punto de partida.
Tengo que aclarar que los senderos están acondicionados para poder disfrutar de este paisaje pues caminar por un suelo de malpaís es casi imposible, bueno... digamos que es extremadamente difícil.

Optamos por la circular, que empieza en la calle Almirante Cervera en El Puertito de Güimar. En el mismo comienzo del sendero hay un mapa con las tres rutas, no hay pérdida. Son 6,11 Kilómetros y se tarda 3 horas o más según los descansos.

Tal vez por costumbre cogimos la circular por la derecha, pero creo que es mejor por la izquierda ya que el tramo final sería llaneando.
Ir junto al mar sobre un suelo totalmente volcánico es único. Nada más pisar el sendero nos paramos a hacer fotos, no nos pudimos resistir a las formas espectaculares de la lava.


Tabaibal y Montaña Grande al fondo.


Encontramos, aparte del malpaís tipo de lava AA, algo de pahoehoe o cordada y tubos volcánicos.
En la Bibliografía enumero algunas páginas que pueden servir para ampliar esta información.

Pequeño tubo volcánico.


Lava cordada.


Cueva volcánica.

En este primer tramo, algunas rocas han erosionado formando arena blanca, aprovechándose para el sendero. Junto a él se aprecian todavía una pequeña salina resto de la actividad humana en el lugar, aparte de los concheros.

Espectacular formación volcánica.

Sendero con arena blanca.


Salinas junto al sendero.


En cuanto a la vegetación, tan solo por el tabaibal- cardonal ya sería famoso el lugar. Se trata de la tabaiba dulce, Euphorbia balsamífera, y el cardón, Euphorbia canariensis, dos especies endémicas y protegidas de Canarias. Acompañándolas se encuentra el balo, Proclama péndula, el hermoso romero marino, Campylanthus salsoloides, y más hacia la costa la lechuga de mar, Astydamia latifolia. Encontraremos otras especies más adelante.

Tabaiba dulce (Euphorbia balsamífera)


Romero marino (Campylanthus salsoloides)

Un poco antes de llegar a la Montaña del Mar, el paisaje está tan inalterado a pesar de los casi 10.000 años de la erupción de Montaña Grande, registrada como serie volcánica reciente o serie IV, que invita a imaginar la masa de lava incandescente, a 1000º, bajando hasta llegar al mar ¡Sobrecogedor!


Impresionante malpaís inalterado.

Hasta aquí el sendero ha ido llaneando, ahora nos toca subir a la montaña donde hay un mirador, vale la pena el esfuerzo pues la panorámica es bastante amplia.
Continuamos adelante hasta llegar a una bifurcación: a la derecha se sigue para ir Al Socorro y a la izquierda se sube para ir a la base de la Montaña Grande, que es nuestro objetivo.

Bajando de Montaña del Mar.


El paisaje va cambiando, ahora predomina la tabaiba salvaje, Euphorbia broussonetii, y el cardón. También vimos varios ejemplares de cardoncillo, Ceropegia fusca, y romero marino florecidos embelleciendo el entorno.

Cardoncillo (Ceropegia Fusca)

Cardón (Euphorbia canariensis)


En esta zona la actividad humana es patente, al principio se ven montículos de piedras haciendo las separaciones de áreas de cultivo o pastoreo y casi llegando a la montaña hay unas huertas con muros bien definidos y atarjeas. Probablemente estuvieron activas hasta el declive de la agricultura.
Esta es una zona arenosa y aunque parezca mentira su arena fue arrastrada por el viento desde las playas más cercanas hasta la ladera de la montaña, chocando con ella y depositándose en su base.
Iniciamos la bajada de la ruta, no sin antes reponer fuerzas saboreando algunos alimentos, descansando y compartiendo opiniones.

Atarjea

Continuamos nuestro camino entre más restos agrícolas, encontrando una bomba de agua y atarjeas.

Bomba de agua.

Decir que nuestro cardonal no nos abandonó hasta llegar al punto inicial de la ruta.


Terminando la ruta con la Montaña Grande al fondo.


Una experiencia inolvidable.

La ruta ha terminado pero no la diversión, es opcional.


CONSEJO: AUNQUE SEAN POCOS KILÓMETROS LLEVA BOTAS, BASTONES, GORRA Y AGUA.

BIBLIOGRAFÍA:










lunes, 28 de mayo de 2018

ALGARITOFE (CEDRONELLA CANARIENSIS)



ALGARITOFE (Cedronella canariensis)

Esta entrada tenía que haber sido la primera, dado que es el nombre de mi blog. Os voy a explicar por qué lo elegí.
Cuando en la caminata que describo en “Un paseo bajo la lluvia” del día 25 de febrero de 2014, la guía del Parque Nacional de Garajonay nos puso en contacto con las plantas que íbamos encontrando, diciéndonos el nombre científico y vulgar, proponiéndonos cerrar los ojo y apreciar su olor y textura, yo experimenté un gran interés por las mismas.
La que más me llamó la atención fue el ALGARITOFE, con su aroma y su nombre tan raro, era la primera vez que lo oía.
A partir de ahí, mi interés por las plantas y el senderismo fueron de la mano, convirtiéndose en mis dos aficiones preferidas, desde 2001. Por eso he elegido el nombre de ALGARITOFE para mi blog, porque fue el principio de estos hobbys.

Al borde del camino.



Voy a empezar dando la clasificación de la planta por si alguno de vosotros queréis buscar información más científica.

CLASIFICACIÓN:

Reino: Plantae.
Clase: Magnoliopsida.
Orden: Lamiales.
Familia: Lamiaceae (antiguamente Labiatae)
Género: Cedronella (Descrita por Moench en 1794)
Especie: Cedronella canariensis (Reconocida por Webb & Berthel en 1845)

En la actualidad se considera un género con una única especie, próximo a la Dracocephalum, diagnosticado el género como Cedronella por Moench en 1794, siendo más tarde reconocida su especie como Cedronella canariensis por Webb & Berthel en 1845, describiendo dos variedades de esa especie, la variedad canariensis y la variedad anisata.
Posteriormente, varios autores han reconocido estas dos variedades, pero otros no, por eso no figuran en los catálogos más recientes de la flora macaronésica.

Según los estudios de Pedro Luis Pérez de Paz y su grupo de colaboradores, 1996, la diferencia de estas dos variedades estriba en sus aceites esenciales que no son iguales, por lo que producen distintos olores.
Ellos reconocen las dos variedades:
- Cedronella canariensis variedad canariensis, con olor alcanforado y pelosa.
- Cedronella canariensis variedad anisata, con olor anisado y, generalmente, sin pelusilla.

Olor anisado, alcanforado o alimonado.

REFERENCIAS AL NOMBRE:
La palabra cedronella viene de una palabra italiana “citronella” que hace referencia al olor a limón que desprenden sus hojas al frotarlas.
La palabra canariensis se refiere a las Islas Canarias.

Hojas trifoliadas opuestas.


Tallo de sección cuadrangular.


NOMBRE VULGAR:
Esta planta es conocida como algaritofe, algaritope, garitopa, niota y por otros nombres según la localidad.
En Gran Canarias le dicen niota o hierbacumbre, en La Gomera la conocen como algaritofe o garitopa.

Altura de 2 metros.

HÁBITAT:
¿Dónde podemos encontrar esta planta? Es un endemismo de la Macaronesia (archipiélagos Azores, Madeira, Islas Salvajes, Canarias y Cabo Verde), pero solo está representada en Azores, Madeira y Canarias.
Se encuentra en los bosques de laurisilva de fondo de valle y fayal-brezal, en una altura de 500 a 1.500 metros, en zonas abiertas y márgenes poco transitados de pistas y caminos forestales.
No está amenazada por lo que es fácil verlas al borde del camino.
En Canarias, las islas que tienen algaritofe son las que tienen laurisilva, es decir, La Palma, La Gomera, El hierro, Tenerife y Gran Canaria.

Inflorescencia en espiga.


DESCRIPCIÓN:
El algaritofe es una planta herbácea, pero puede tener la base leñosa, vive más de dos años por eso se dice que es perenne o vivaz.
Sus tallos parten de la misma base como un ramo y son finos. Tienen una particularidad y es que si los seccionamos obtenemos un corte cuadrado, algunos tienen pelusas y todos de color verde menta, alcanzando una altura de hasta 2 metros.
Sus hojas son compuestas trifoliadas, sus foliolos son de bordes aserrados y terminados en punta. Son opuestas, grandes, de color verde menta como los tallos, lisas en el haz y con una suave pelusilla en el envés. Al frotarlas desprenden un aroma a limón, anís o alcanfor.
Sus flores están agrupadas en una espiga terminal densa, son pequeñas y de forma labiadas, parecidas a la flor de la salvia, tomillo, calamita...por eso pertenecen a la familia lamiaceae. Su color va desde el blanquecino en algunas poblaciones hasta el rosado-violáceo intenso en otras. Su floración es en primavera, finales de mayo a mitad de junio.
Su reproducción es por semillas.

Flor labiada de color rosado-violáceo.


USOS MEDICINALES Y COSMÉTICOS:

Según la tradición popular, más en la posguerra que en la actualidad, el algaritofe se usaba para hacer infusiones curativas contra el catarro y la congestión.
Incluso se usaba como té o café.

Otro uso era lavarse la cabeza con su infusión. Según un refrán “Con agua de algaritofe, romero y tomillo crece el pelo hasta los tobillos”

En la actualidad se hacen champú con esta y otras hierbas.

Yo quiero pensar que estas personas o empresas cultivan el algaritofe en sus jardines y no lo cogen del monte porque entonces SÍ estaría en peligro.




CONSEJO: ¡RESPETA TODAS LAS PLANTAS DEL MONTE Y NO COJAS NI UNA SOLA HOJA!¡POR FAVOR…!


BIBLIOGRAFÍA:

“Historia Natural de las Islas Canarias. La Gomera” por David Bramwell &Juan Manuel López.










“Flora Silvestre de los Espacios Naturales de La Gomera” por José Daniel Orduña Acosta.