lunes, 17 de febrero de 2020

GARABATO Y ROQUE CANO.


GARABATO Y ROQUE CANO.

(La Gomera- Islas Canarias)

Viernes, 24 de enero de 2020.


Mis amigos no habían estado en la base de Roque Cano, así que, con mucho entusiasmo empecé a ver la mejor manera de pasar por allí. Yo ya había caminado por Garabato y Roque Cano desde El Quebradón, pero supondría un problema regresar al punto de partida. Como dije en la entrada de “Caminando por pistas” no hay transporte público que pase por El Quebradón. Entonces la solución era hacer una circular. Eso sí sería nuevo para mí.

Circular: Subir por el barranco de Garabato, llegar a Cruz de Tierno y bajar por el sendero que pasa por Roque Cano.
En total son 9 kilómetros.

Se podría haber hecho al revés también, pero así tendríamos sol en toda el camino.

La ruta empieza en un pequeño parque situado al lado de la gasolinera a la entrada de Vallehermoso viniendo del norte. Fue construido en 1982, pero en la actualidad hay un proyecto del Ayuntamiento de demolición para hacer estacionamientos. Espero que no se lleve a cabo pues el asfalto volvería a ganar a los rincones verdes y de ocio, además de destruir los recuerdos de muchos niños y estudiantes de todo el municipio que pasaron por ahí. Yo recuerdo, también, que el alumnado de algunas promociones de EGB de Valle Gran Rey tuvieron que estudiar tercero y cuarto de ESO en Vallehermoso. En la actualidad está cerrada la Residencia Escolar Jaime Vega Hernández, y el IES Poeta García Cabrera y el CEIP Angel Moreno Urbano se han fusionado dando lugar al actual CEO en Vallehermoso.

Parque infantil, comienzo de nuestra ruta.

Las flechas indicativas nos van a ir orientando desde el principio por lo que no hay pérdida. Subimos por la carretera que dice a Garabato, en un par de metros hay una escalera entre las casas que va a acortar el camino, subimos por ella. Llegamos al cruce que baja desde La Pilarica por donde bajaremos de regreso.

Actividades agrícolas en la desembocadura del barranco de Garabato.

Seguimos subiendo por la pista del barranco de Garabato hasta llegar a un sendero que sube por el mismo centro del barranco, para ahorrarnos una gran curva, pero al final del mismo hay una subida muy pendiente que nos devuelve otra vez a la misma pista, y aquí se acaba el asfalto para regocijo de nuestros pies.
Por estas inmediaciones está el Risco de Garabato que alberga el mayor pinar natural (Pinus canariensis) de la Isla, auténtica reliquia natural que apreciaremos mejor en la bajada.

Sendero en el fondo del barranco de Garabato.

La subida es bastante descansada, ayudando mucho que todo el valle de este barranco está en sombras a estas horas de la mañana. Es un paseo bastante agradable.

El Quebradón al fondo, en forma de meseta.


Terminando la pista del barranco de Garabato.

Llegamos casi al final de la pista y se acabó el paseo, pues debemos subir por un sendero bastante pendiente hasta El Teón. Si hubiéramos seguido la pista llegaríamos a la presa de Garabato por donde hay otro sendero, que no estaba en buenas condiciones cuando pasé por allí, hace algunos años.
Cuando llegamos a El Teón, la vegetación era muy variada propia del fayal-brezal, como brezos (Erica arborea), hayas (Myrica faya), aceviños (Ilex canariensis), junto a los castaños (Castanea sativa), sin hojas en esta época. Como sorpresa nos encontramos los madroños (Arbutus canariensis) de la familia Ericaceae, es decir, del brezo, en la Isla es donde más ejemplare hay.
Es una pena que no sea la época de los frutos porque son muy llamativos, parecen mandarinas pequeñitas.  

Llegando al Teón.

En frente pudimos apreciar el Roque Blanco, Monumento Natural Protegido, que comprende no solo el Roque sino también la zona a su alrededor hasta el restaurante. Es un domo o pitón fonolítico, voy a explicar un poquito lo que quiere decir. Ya en la entrada “La Piedra Encantada” hablé de que en Vallehermoso aflora el Complejo Basal y el Complejo Traquítico-fonolítico, digamos que el primero corresponde al núcleo submarino que se ha elevado sobre el nivel del mar y el segundo corresponde a emisiones de lava ácida, es decir, de color claro, formadas por traquitas y fonolitas. Estas dos clases de rocas volcánicas son poco abundantes, de grano fino y alcalinas, para hacernos una idea podrían parecerse al granito sin el cuarzo, pero sin confundirlas ya que el granito es una roca plutónica y no volcánica. (Plutónica: se solidifica lentamente a gran profundidad. Volcánica: se solidifica en la superficie de la corteza terrestre)

El Roque Blanco.

Llegamos a Cruz de Tierno y rodeamos el Roque Blanco, al finalizar el ascenso hay un mirador y un restaurante donde se puede descansar, pero también hay otra opción y es continuar por la carretera, varios metros, hasta un sendero que está a la izquierda y que llega a una pequeña plaza que tiene una Cruz y descansar ahí.

Líquenes.

Presa de Garabato vista desde el Mirador de Cruz de Tierno.

Una vez que hayamos recuperado fuerzas, aunque bastan dos plátanos, frutos secos y bebida isotónica, puedes comer lo que estés acostumbrado porque el resto del camino es descendente y no requiere tanto esfuerzo como hasta ahora. Ya estamos preparados para empezar el sendero que pasa justo debajo de Roque Cano.

 Plaza de Cruz de Tierno.

Comienza al lado de la Plaza, donde hemos descansado, y es una pista de tierra que va a una propiedad privada, a partir de ahí continúa un sendero donde podemos apreciar el suelo de tonalidades claras, incluso casi blancas, que ya sabemos a qué se debe. Incluso podemos comprobar lo alterado que está por la climatología, desmoronándose con facilidad, haciendo así más rápida su erosión.

Sendero entre fayal-brezal.

La vegetación cambia, encontrándonos en el sabinar más extenso y mejor conservado de Canarias, uno de los pocos que quedan en las Islas, sabina (Juniperus turbinata canariensis), que le dan ese aspecto moteado al paisaje de Vallehermoso. Pero el más famoso, por las formas que adquieren sus sabinas, es el de El Hierro, siendo su símbolo vegetal. El de La Gomera es el viñátigo (Persea indica).
También observé un acebuche (Olea europaea guanchica), pero no estoy segura de que fuera un acebuche porque era muy alto , más propio de un olivo (Olea europaea europaea ).
Como planta propia de este lugar, pero no el único, está el espinero (Rhamnus crenulata) con sus frutos empezando a madurar y sus finas ramitas endurecidas que parecen espinas...no lo son, por eso nosotros no le encontramos ninguna espina.
De antemano sabía que íbamos a ver mocanes (Visnea mocanera), lo que no me imaginaba era que estuvieran en un estado tan poco vistoso, que no me permitió sacar buenas fotos. Sus bellas flores en forma de campanitas blancas estaban secas porque no ha llovido y dudo que echen fruto, las yoyas de donde sacaban los aborígenes el checerquén especie de miel y también un licor.

Espinero (Rhamnus crenulata)

Sabina (Juniperus turbinata canariensis)

Mocán (Visnea mocanera)


Orchilla (Roccella canariensis)

Llegando cerca del Roque Cano hay un risco con muchas orchillas (Roccella canriensis), que es un liquen muy apreciado en la Edad Media, porque de él se obtiene un tinte de color púrpura. Se cree que uno de los motivos que llevó a Juan de Bethencourt a querer conquistar las Canarias fue la posibilidad de exportar la orchilla para beneficio propio. Esta exportación duró hasta el siglo XIX,cuando se acabó la orchilla.

El Roque Cano, vista lateral.

Ya estamos justo debajo del Roque Cano (Domo traquítico o pitón fonolítico según diferentes autores), impresionante chimenea volcánica desmantelada de los materiales adyacentes por la erosión, paredes casi verticales, de unos 200 metros de altura y de forma alargada. Es lo más característico del paisaje siendo el emblema de Vallehermoso. Monumento Natural Protegido que abarca no solo el Roque sino las inmediaciones hasta unos 600 metros a su alrededor.

El Roque Cano.

Panorámica de Vallehermoso.

Continuamos bajando entre una pequeña alameda (Populus alba) y llegamos a la Plaza de La Pilarica.
Vale la pena subir a la Plaza, pues hay una panorámica del Pueblo muy buena, descansamos un rato y terminamos nuestra ruta en el punto de partida.
Esta experiencia la recomiendo porque es muy gratificante, la verdad es que todos estamos muy contentos y dispuestos a volverla a hacer.


NOTA: La Pilarica es el punto en el que se asentaron los militares y dispararon contra la Guardia Civil y el pueblo, acto que se conoce como “El Fogueo”, sucedido el 24 de julio de 1936. Al día siguiente llevaron un cañón por lo que tuvieron que rendirse, costándole la vida a siete personas que fueron fusiladas.
En esa época no llegaba la carretera hasta Vallerhermoso por lo que tuvieron que bajar por el mismo camino que acabamos de hacer, eso permitió que las familias con niños se escondieran en pajares o se fueran hasta Chipude. Los detenidos fueron llevados hasta Valle Gran Rey, donde embarcaron. Toda la gente tenía mucho miedo.

CONSEJO: SI QUIERES DISFRUTAR DE UNA BUENA “VISTA DE PÁJARO”, ÉSTA ES LA RUTA.

BIBLIOGRAFÍA:

“Parque Nacional de Garajonay” Coordinador Ángel B. Fernández. Publicaciones Turquesa S.L. 2009.

“Vallehermoso. Desde el Norte hasta el Sur” Impresión: Litografía A. Romero. 2000

Vallehermoso. “El Fogueo”. Ricardo García Luis y Juan Manuel Torres Vera. Ediciones de El Baile del Sol. 2000




Mocán:

Sabina:


martes, 28 de enero de 2020

CASERÍO DE SANTA CATALINA.


CASERÍO DE SANTA CATALINA.

Jueves, 9 de enero de 2020.


Me gusta conocer los rincones escondidos que no se ven desde la carretera y que son poco transitados. Este es el caso de Santa Catalina, un caserío situado cerca de La Dama, municipio de Vallehermoso.
En la actualidad consta de un solo habitante fijo, de nacionalidad extranjera, un corral de cabras, cuyo dueño nos proporcionó la información y un trabajador rehabilitando una preciosa casa antigua. Las demás viviendas, unas están muy bien cuidadas y otras totalmente abandonadas, con los tejados caídos, pero que aún conservan los enseres. También, en otra ocasión, tuve la oportunidad de hablar con la mujer de un vecino que había emigrado, como todos los demás, y que había venido de vacaciones, ahora su casa estaba cerrada, me da pena pensar que han envejecido y que ya, probablemente, no volverán.
Este caserío no dispuso de pista hasta el año 1993, en cuya inauguración tuve la oportunidad de estar presente, y en esa época sí estaba habitado.

Toda esta zona desde Chipude hasta La Dama fue cultivo de cereales, lo que se deduce de los paredones paralelos, que llegan casi hasta el mar. Yo diría que junto con Seima, Alajeró y Arguayoda fueron el granero de la Isla. De tramo en tramo hay unos cuartos de apero, donde encerraban los animales, probablemente vacas y burros que les servirían para la labranza.

Comencemos nuestra ruta. Situémonos en la carretera CV-17, en la “Ermita” de Don José Gregorio Hernández. He puesto comillas a la palabra ermita porque todavía no ha sido ni beatificado ni canonizado, sin embargo, el papa Juan Pablo II lo nombró “venerable” por lo que se ha podido seguir con el proceso de beatificación iniciado en 1949 por la Iglesia Católica de Venezuela.
En la siguiente curva yendo hacia La Dama hay un sendero que va a dar directamente al caserío de Santa Catalina, no hay pérdida.

Entrada del sendero.

Es una bajada bastante descansada y en la que pudimos apreciar los bancales ya mencionados. Constatamos que el suelo, donde estaba cultivado, es suave, y nos imaginamos sembrando y arando para que la semilla penetrara en la tierra, tarea ya imposible por la falta de lluvia.

Casa de apero y cuadra.

También observamos que las zonas cultivadas no tenían tanta vegetación como las demás, eso es debido, seguramente, a que el suelo quedó agotado de tanto uso.
Como a la mitad del camino quedaban los restos de una antigua atarjea, que supongo servía para regar el platanal de La Dama.
En algunos lugares del camino aflora un suelo calcáreo fácilmente distinguible, lo mismo ocurre en otras zonas como Teguerguenche y La Mérica.


Panorámica de El Verodal a la derecha y Santa Catalina a la izquierda. 

La vegetación es un tabaibal- verodal, destacando la tabaiba amarga (Euphorbia berthelotii) endemismo de La Gomera, la de las otras islas es ligeramente diferente. El verode (Senecio kleinia o Kleinia neriifolia) es más escaso en esta zona, son fáciles de diferenciar de la tabaiba por sus hojas más anchas y sus flores, pero si no tienen flores y te entran las dudas, partes una de sus hojas, si echa leche es una tabaiba y si su sabia es casi transparente es un verode.
Encontramos también otra planta típica de estos lugares, la rasposa o tasaigo (Rubia fruticosa) sus hojas son rasposas, por eso la llamo así, en esta época del año no tiene frutos, que son bolitas blanquecinas casi transparentes muy llamativas.
Estaba presente el cardo de Castilla (Cynara cardunculus) pero con la sequía que ha habido solo tenían unas hojas poco esplendorosas, lo mismo que le pasaba a la vinagrera o calcosa (Rumex lunaria)

Rasposa (Rubia fruticosa)


Tabaiba amarga (Euphorbia berthelotii)


Verode (Senecio kleinia)

Plantas cultivadas por el hombre nos encontramos la pitera (Agave americana) introducida en el siglo XVI como pasto y para hacer sogas, la tunera (Opuntia ficus-indica), no confundir con la tunera india (Opuntia dilleni) en México las llaman nopal. Casi secos encontramos el almendro (Plunus dulcis) procedente de Asia. En los jardines de las casas, muy llamativo estaba el cuello de cisne (Agave attenuata)

Almendro (Plunus dulcis)

Antes de llegar al caserío nos encontramos una casa grande, que resultó ser una cuadra porque todos los cuartos tenían pesebres. Enfrente había una gran era (lugar limpio para trillar y aventar los cereales) cubierta toda por tabaibas, por eso nos fue imposible reconocerla a simple vista.
También vimos un lagar y nos preguntamos dónde cultivaron las parras porque no parece ser un lugar apropiado.


Casa grande con era enfrente y La Fortaleza al fondo.

Llegando al caserío.

Lagar cerca de las casas.

Cuando llegamos al núcleo de Santa Catalina nos encontramos con la pista, ya asfaltada, y continuamos por ella, no sin antes visitar todos sus rincones. Uno de ellos fue el patio de la casa que están rehabilitando, donde hay un nicho con Santa Catalina, pero que en esta ocasión no tenía nada.
Este día decidimos hacer una circular y volvimos al coche caminando por la pista hasta la carretera.


A la semana siguiente nos animamos y con siete amigos fuimos a realizar la otra opción, es decir, bajar hasta La Dama.

Para empezar, hicimos el recorrido ya descrito excepto la subida al coche. Dejamos la pista asfaltada de Santa Catalina justo en la curva ascendente, que nos llevaría a la carretera CV- 17, y bajamos por la pista de tierra, que está justo donde la pista asfaltada empieza a subir. Bajamos pocos metros hasta la caseta de UNELCO y torcimos a la izquierda por el camino que lleva la tubería del agua potable, bastante cerca del torreón de la luz, dejando así la pista de tierra.

El sendero para bajar al barranco está a la izquierda.

Bajando al barranco.

Panorámica del barranco.

 Al llegar al fondo del Barranco Degollada del Horno hay que subir hasta el Cementerio, luego llegamos a Topogache donde tomamos el sendero que viene desde Pavón hasta La Dama.

Llegando a La Dama con el platanal al fondo.

En este trayecto pudimos observar las panorámicas del Barranco de La Rajita con sus distintos senderos y las plantaciones de plataneras de La Dama, que en la actualidad son las mayores de la Isla.
La ruta termina en la Ermita dedica a Nuestra Señora de Las Nieves, cuya festividad se celebra la primera semana de agosto. Desde su plaza parte una pista que va a La Rajita, donde estaba la fábrica de pescado Lloret y Llinares, construida en 1904, que dio trabajo a mucha gente de todos los pueblos.

Barranco de La Rajita.

Ermita de Nuestra Señora de las Nieves.

Después subimos a la parada de la guagua que sale a la 13:30 horas. Cerca hay un bar donde descansamos tomando algo y charlando con sus amables vecinos.

Si pierdes la guagua no te preocupes, puedes llamar un taxi de la zona.

Al final ¿cuánto caminamos? La circular son unos 3 kilómetros y la lineal unos 6 kilómetros, pero no lo sé con exactitud porque no tengo medios para calcularlos. Lo que sí puedo calcular es la gran satisfacción que sentimos todos en esta caminata, y el gusto en el cuerpo para continuar con este hobby que nos gusta tanto.


CONSEJO: RESPETA LOS OBJETOS QUE TE ENCUENTRES, TIENEN DUEÑO AUNQUE NO ESTÉN PRESENTE.

BIBLIOGRAFÍA:














sábado, 25 de enero de 2020

LA PIEDRA ENCANTADA


LA PIEDRA ENCANTADA.

(MESETA DE VALLEHERMOSO)

Que bonito título para un cuento de hadas. Y es que en esta ruta uno se siente transportado a lugares mágicos donde la Naturaleza es la protagonista y ésta nunca defrauda.

Ya he hecho esta caminata varias veces y seguiré haciéndola, si Dios quiere, porque es cómoda y la puedes alargar lo que quieras o quedarte con unos cuantos kilómetros, según la resistencia que tengan los participantes, que pueden ser niños o personas muy mayores.
Comenzamos en la pista de tierra de La Meseta de Vallehermoso, la entrada está asfaltada y hay espacio para dejar el coche. Parte de la carretera de Vallehermoso, GM-1, un poco después de Los Chorros de Epina y sin llegar al estanque del agua potable, y llega a la presa de Los Gallos a 5,3 kilómetros de distancia. De ahí se puede bajar a Vallehermoso, pero ese no es nuestro objetivo hoy.

La panorámica es preciosa, viéndose al fondo el Roque Cano, domo traquítico. Al poco tiempo de caminar nos encontramos una pista a la derecha, que no se utiliza desde que fue repoblada de árboles y arbustos con la finalidad de recuperarla para el monteverde, la verdad es que no tiene nada que envidiar a un jardín botánico.


El Sol en los barrancos muestran sus diferentes planos, observados por Teide.

Maravillosa vista con El Roque Cano al fondo.

Entrada a la pista de la Piedra Encantada.

Voy a enumerar algunas de las plantas que nos encontramos en esa antigua pista.
Como no iba a ser de otra manera, ya que estamos en un fayal-brezal, el brezo (Erica arborea),
el haya (Myrica o Morella faya), el laurel y el loro (Laurus novocanariensis desde 2004, antes era Laurus azorica), la tabaiba (Euphorbia berthelotii), la ortiga u ortigón de monte (Urtica morifolia)

Laurel (Laurus novocanariensis)

Ortigón de Monte (Urtica morifolia)

A medida que nos adentramos en la pista, la vegetación cambia radicalmente, pues estamos llegando a una cañada donde los árboles son muy altos, típicos de fondo de valle. Por lo tanto se hace presente otra clase de árboles como el viñátigo (Persea indica) lo delatan las hojas rojas que caen al suelo. Y, ¡oh sorpresa! el tilo o til (Acotea foetens), majestuoso junto con el viñátigo, en contraposición de los que habíamos observado hasta ahora.
Para distinguirlo de los otros árboles de la laurisilva nos fijaremos en que sus hojas tienen dos o cuatro glándulas en la base de las mismas, son lisas y lanceoladas. Si vemos sus frutos y tienen forma de pequeñas bellotas, no tendremos dudas, es un til.

Tilo o til (Acotea foetens)

Este árbol se cree que fue el Garoé del Hierro, y no es de extrañar por la humedad que crea en su entorno. El árbol Garoé salvó a los bimbaches de morir de sed, y cuenta la leyenda que intentaron ocultar su ubicación a los conquistadores, pero una joven enamorada de un soldado los traicionó y fueron derrotados.
No debemos confundir tilo o til (Acotea foetens), con tilo (Tilia cordata o Tilia platyphyllos) árbol nacional de la República Checa y de cuya flor se hace la infusión de tila.

Mi gran ilusión, aparte de ver la PIEDRA ENCANTADA, era enseñarle a mi amigo los saúcos (Sambucus nigra Palmensis) repoblados en la zona. Este arbusto de 2 a 7 metros de altura, estuvo a punto de extinguirse en La Gomera, pero por su valor medicinal lo habían plantado en jardines, de donde pudieron tomar esquejes y semillas para su repoblación en el Parque. Sus hojas son compuestas con cinco folíolos de borde dentado, inconfundibles. Si fuera primavera encontraríamos sus flores, formando un ramillete de corimbos aplanados que darían lugar a pequeños frutos negros, comestibles maduros y cocinados, de lo contrario son tóxicos.
Llegamos al lugar de los saúcos y unos se habían muerto y otros estaban envejecidos y solo le quedaban unas hojitas al final de un largo y seco tallo. Me dio pena contemplarlos después de haber visto su esplendor.

Saúco (Sambucus nigra Palmensis)

En el mismo sitio, a la derecha, está la PIEDRA ENCANTADA descansando después de rodar ladera abajo, cuyo acontecimiento no sé cuando tuvo lugar.
Se trata, a mi entender, de un desprendimiento de rocas basálticas pertenecientes a los Basaltos Horizontales que conforman la Caldera Central de la Isla y que es límite con la parte sur de la cuenca hidrográfica de Vallehermoso. Como información, diré que en Vallehermoso aflora el Complejo Basal y el Complejo Traquítico- Fonolítico que son los más antiguos en la formación de la Isla.
En casi todos los barrancos de La Gomera hay piedras de la misma constitución que La Piedra Encantada , pero aquí lo que destaca es su gran tamaño y la imaginación estimulada por el entorno.
Efectivamente uno puede sentir la voz de la Naturaleza y si está nublado mucho más.

Piedra Encantada. 

Piedra Encantada.

Bueno, la ruta no ha terminado. Seguimos por la pista hasta llegar a una fuente donde, probablemente, hubo un merendero.

Continuamos la pista.

Fuente de agua, al final de la pista.

Volvimos sobre nuestros pasos y retomamos la Pista de la Meseta .


Follao (Viburnum  rigidum) en la pista de la Meseta.

Al poco rato de estar caminando llegamos a un salto de agua escondido tras unas matas de estrelladeras (Gesnouinia arborea) bastante altas, planta muy escasa y protegida por la legislación debido a su vulnerabilidad. Nos sentamos a oír el sonido del agua y continuamos caminando.

Chorro de agua en la pista de la Meseta.

Estrelladera (Gesnouinia arborea) tapando el chorro de agua.

Cuando lo consideramos oportuno regresamos al coche, observando las plantas y la panorámica de este hermoso y amplio valle, que justifica su nombre: Vallehermoso.

Continuamos caminando.



CONSEJO: TEN CUIDADO DE NO PISAR LAS PEQUEÑAS PLANTITAS, PODRÍAN SER ÁRBOLES DE 40 METROS DE ALTURA.

GUAGUAS.
Pasan por el inicio de la ruta:

Línea 4 – Vallehermoso- La Dama.
Línea 5 – Vallehermoso- Alojera.
Línea 8 – Vallehermoso- Valle Gran rey.

BIBLIOGRAFÍA:

“Parque Nacional de Garajonay. Patrimonio Mundial” Coordinación: Ángel B. Fernández. Publicaciones Turquesa S.L. Año 2009.