domingo, 15 de agosto de 2021

LA RAMBLA DE CASTRO.

 LA RAMBLA DE CASTRO.

Tenerife – Islas Canarias.

Domingo, 8 de agosto de 2021.

 

Hoy quise visitar un Espacio Natural Protegido que no conocía, se trata de La Rambla de Castro ubicada en la costa del municipio de Los Realejos. Este espacio va desde La Punta del Guindante hasta la Playa de Los Roques. Es un lugar con mucha historia, cuya riqueza se basaba en sus nacientes de agua y que iré descubriendo a través de sus senderos.

Mapa de la ruta.

Mi objetivo es ir desde el Mirador de San Pedro hasta El Burgado donde está el Hotel Maritim, que es donde termina la ruta, aunque también se puede hacer en sentido opuesto.

Para acceder a San Pedro se va por la autopista TF-5, hasta que se convierte en carretera y pasa por un pequeño túnel en el barrio de San Vicente. ¡Atención en este punto! A los pocos metros está la entrada al barrio y un poquito más adelante en la salida 41, hay un estacionamiento en el mismo borde de la carretera, que es donde vamos a dejar el coche. Es conveniente ir temprano para no tener problema con las plazas.

Estacionamiento a la derecha.

Aunque el sendero comienza a la derecha del estacionamiento, nosotros nos dirigimos hacia la izquierda por una estrecha carretera al Mirador de San Pedro, desde ahí se divisa una panorámica espectacular: a la izquierda un inmenso platanal y a la derecha toda nuestra ruta.

Bajamos un poco hacia la Ermita de San Pedro Apóstol que data del siglo XVII, construida en el camino Real frente a la cruz de Castro, y patrocinada por el propietario, en esa época, de la hacienda de Castro.

Ermita de San Pedro Apóstol.

Si sigues por el camino empedrado en el que estás vas a dar a la Punta del Guindante, pero esa no es nuestra ruta, por lo que volvemos sobre nuestros pasos para comenzar la caminata, como dije antes, a la derecha del estacionamiento.

No hay pérdida porque todo está señalizado.

Gran ejemplar de laurel de Indias (Ficus microcarpa).

Comenzamos a bajar por un camino empedrado hasta llegar a Madre del Agua, que como su nombre indica es un gran naciente cuya agua baja en cascada hasta la misma playa. Hoy en día, y en esta época del año, el agua no es tanta, llegándose a secar gran parte de la vegetación. Su barranco alberga el palmeral (Phoenix canariensis) mejor conservado de Tenerife, de una gran belleza y otras plantas, haciendo del lugar un espacio muy agradable para pasear por sus laberínticos senderos.

Madre del Agua.

Nacientes de Madre del Agua.

Palmeral (Phoenix canariensis).

Siguiendo las flechas indicativas nos dirigimos hacia La Casona. Ahora… un poco de historia…

Estos terrenos fueron otorgados a Don Hernando de Castro por su participación en la conquista de Tenerife, a principios del siglo XVI, el cual decidió establecer aquí su hacienda, construyendo vivienda, lagares, molinos y todo lo necesario para la explotación de la misma.

La Casona de la hacienda de Castro.

Drago (Dracaena draco) en la hacienda de Castro.

A lo largo de los siglos en estas tierras se ha cultivado caña de azúcar, vid y plátanos, según la demanda del mercado, siendo muy apreciados los vinos de malvasía, que eran exportados a Inglaterra, por las pequeñas calas del lugar. Esto atrajo a piratas y corsarios haciéndose necesaria la construcción de fortines para su defensa, como el Fortín de San Fernando en el año 1808, que es a donde nos dirigimos ahora.

Fortín de San Fernando.

En el sendero principal por el que vamos hay una desviación hacia la izquierda, debidamente señalizada, por la que bajamos. Es el sendero más próximo a la costa, rodeado de tarajales (Tamarix canariensis) y desde el cual se puede apreciar otra perspectiva de La Casona y, lo más importante, la cascada cayendo a La Playa de Castro, ahora con poca agua y algo difícil de ver. Yo no he visto ninguna otra cascada que dé al mar en Canarias. A esta playa se puede acceder por un sendero que baja zigzagueando, y es una buena opción, si quieres alargar el camino.

Playa de Castro.

Cascada en la Playa de Castro.

Llegamos al fortín el cual tiene tres cañones y una marquesina. Desde aquí se observa una panorámica espectacular. Vale la pena ir.

Continuamos nuestra ruta ascendiendo hasta el sendero principal, destacando los dragos (Dracaena draco), guaidiles (Convolvulus floridus) y orobales (Withania aristata).

Giramos hacia la izquierda, como indica la señal, y pronto llegamos al Barranco de Godínez, atravesándolo mediante un pequeño puente de madera. A nuestra derecha dejamos la urbanización La Tropicana que está en el Barrio de San Vicente.

Puente sobre el Barranco Godínez.

Ahora nos toca ascender una gran pendiente, gracias a que no es muy larga. Es agradable pararnos y volver la vista atrás para contemplar el camino ya recorrido.

Cuando termina la cuesta salimos del Paisaje Protegido de la Rambla de Castro, atravesando unas fincas casi todas abandonadas. Casi al final nos encontramos con una cancela para que no pasen los coches, pero sí pueden pasar las personas.

Llegamos a un cruce con una carretera y debemos seguir a la izquierda, muy pronto llegamos a una casa rehabilitada que forma parte del complejo de un elevador de agua que construyó, en 1903, la compañía Halmiton & Co en lo que fuera un molino de agua de Juan Gordejuela, por lo que se conoce como La Gordejuela. Aquí se utilizó la primera máquina de vapor de Tenerife.

El agua se recogía de los manantiales costeros más cercanos, que poseía la zona, y la elevaban a 200 metros para abastecer, como agua de riego, a las fincas de plataneras.

Parte del complejo de La Gordejuela.

Seguimos adelante atravesando un puente de madera con bases metálicas, sobre el Barranco Palo Blanco, y llegamos a la urbanización La Romántica I, la cual bordeamos sobre el acantilado.

Puente sobre el Barranco Palo Blanco en La Gordejuela.

Mirando hacia detrás observamos el edificio de La Gordejuela como suspendido en el abismo y la Playa de La Fajana con el Roque del Camello que la separa de la Playa de Castro.

Detalle del camino sobre el acantilado.

Cardón (Euphorbia canariensis) y tarajal (Tamarix canariensis)

Casi al final de nuestra ruta se encuentra la urbanización La Romántica II, la cual tenemos que atravesar por sus calles, pero no hay problema porque tiene las señales indicativas necesarias para llegar al Mirador de Los Roques, donde se puede apreciar la Playa de Los Roques con sus dos roques como consecuencia de la erosión marina.

Playa de Los Roques.

Si se quiere se puede bajar a la Punta Peje Reyes, donde podemos hacer una pequeña circular y volver a este mismo punto, ya que el antiguo sendero por el acantilado está cerrado por desprendimientos.

Mi recomendación es que vayáis con tiempo y desde aquí regreséis al punto de salida en el Mirador de San Pedro, pero si queréis terminar la ruta debéis subir carretera arriba hasta el barrio de El Toscal, para luego bajar por una carretera de tierra entre fincas abandonadas hasta llegar al inicio de dos senderos cerrados al público: el que bajaba a la Playa de los Roques y el que seguía al Mirador de los Roques en la urbanización La Romántica II.

Playa de Los Roques.

Subiendo un poco llegamos a la calle Camino Burgado, donde termina la ruta que hemos hecho, con tan solo 4,4 kilómetros, según las indicaciones, pero yo diría que son más kilómetros.

Fin de la ruta.

Una vez aquí, ¿te animas a dar un paseo por el Puerto de la Cruz?

 NOTA: Si vas a regresar en guagua, línea 363, debes tener en cuenta que debes bajarte en el barrio de San Vicente.

 CONSEJO: No es necesario que lleves comida, basta con una barrita de cereales, o unos frutos secos, pero sí debes llevar agua.

BIBLIOGRAFIA: Los carteles informativos de la ruta.

https://fotoscurbelo.blogspot.com/2019/09/ruta-mirador-el-lance-los-realejos.html

http://franciscofarina.blogspot.com/2009/10/rambla-de-castro.html

https://sobretenerife.com/2017/01/11/ruta-senderista-por-la-rambla-de-castro/

 

 

martes, 6 de julio de 2021

RUTA:AGULO-LEPE-LA CALETA.

 

RUTA: AGULO-LEPE-LA CALETA.

La Gomera – Islas Canarias.

Jueves, 1 de julio de 2021.

Hace tiempo que tenía ganas de hacer la ruta de hoy, porque es el último tramo que me faltaba para completar la gran circular GR 132, catalogada como Camino Natural Costas de La Gomera, que da la vuelta a la isla.

Se trata del tramo que va desde Agulo, pasa por Lepe, llega a la Playa de Santa Catalina en Hermigua, sube risco arriba, por la vertiente derecha, hasta el Mirador de La Orilla y baja hasta la Playa de La Caleta, siendo en total unos 5 kilómetros. Su dificultad es media-alta porque tiene bajadas y subidas de fuerte pendiente, pero al ser el recorrido tan corto no es agotador, según mi criterio.

Agulo.

Comenzamos en Agulo, el municipio más pequeño de la isla, pero con rincones realmente encantadores, pudiendo acceder a él en transporte público, pero ten en cuenta que en La Caleta no lo hay.

Lo más fácil es partir de la antigua escuela, ahora Correos, seguir por la calle principal, calle La Alameda, hasta el inicio del núcleo llamado Las Casas y bajar por la carretera El Transportador que llega al Pescante, está señaliza, hasta la intersección a la derecha, una gran bajada que también está señalizada, y termina con el inicio del sendero a Lepe.

Sin embargo, yo preferí dar un pequeño recorrido por las callejuelas empedradas de este pintoresco pueblo tan pulcramente cuidado.

Comenzamos en la plaza redonda que está enfrente del Bar El Mío, al finalizar el pueblo cerca del barranco. Subimos por la calle Pintor Aguiar, unos pocos metros, para continuar a la derecha por la calle El mantillo.

Comenzamos en el punto 7.

La mayoría de los edificios, por no decir todos, están rehabilitados, pudiéndose observar la arquitectura original de los mismos, una o dos plantas con puertas y ventanas simétricas.

A los pocos metros bajamos por la calle Piedra Grande donde se encuentra la Casa de los Pérez, una casa señorial, que ahora está en obra por lo que pudimos entrar y apreciar el patio interior que tenían estos edificios.

Casa de los Pérez.

Esta calle desemboca en la calle principal, que viene de la carretera general GM-1, que mencioné anteriormente. En este punto giramos a la derecha, no sin antes hacerle una foto a la Casa de los Lugo, y continuamos hasta el cruce con la carretera El Transportador subiendo de frente hasta la Plaza de Leoncio Bento que es donde está el Ayuntamiento y la Iglesia de San Marcos Evangelista.

 Al fondo está el Auditorio Benedicto Negrín Hernández (casa azul).


Ayuntamiento.

Si fuera 24 de abril y no existiera la pandemia, veríamos las piras de sabina, en hilera en la calle alrededor de la plaza, esperando a ser prendidas en honor al Evangelista, siendo tradición que los jóvenes más atrevidos salten las hogueras oyéndose el sonido de las chácaras y tambores, mientras el aroma de sabina perfuma la noche.

Iglesia de San Marcos Evangelista.

Enfrente al lateral izquierdo de la Iglesia se encuentra la Casa de los Trujillo que constituye una de las referencias arquitectónicas más notables del municipio.

Damos la vuelta y seguimos por el lateral derecho de la Iglesia para tomar el Callejón de la Seda rumbo a la casa del pintor José Aguiar, rehabilitada y convertida en museo, la cual posee, en la tanquilla del agua del patio, el primer fresco del pintor, con falta de restaurar a mi entender. En su interior están expuestos los libros y pertenencias de los Filiichristi, congregación teosófico-cristiana que mostraban interés por las ciencias ocultas, esoterismo, masonería… que surgió en Agulo hace un siglo y que siempre tuvo un halo de misterio por sus reuniones secretas, su forma de vida y sus atuendos.

Casa del Pintor José Aguiar.

Fresco en la tanquilla del patio.

Seguimos adelante por el mismo callejón hasta la intersección con la carretera del Transportador, la tomamos hacia la izquierda, encontrándonos un desvío descendente, a la derecha, el cual está señalizado con las flechas características de un camino natural, en este caso el GR-132 y por el que bajamos. Pero antes, quise hacer una foto al Pescante por lo que seguí recto y a los pocos metros me tropecé con un cruce, continué a la izquierda hasta la edificación en ruinas de un gran almacén. Desde ahí se ve el pescante sin necesidad de bajar.

Pescante de Agulo.

Después de hacer las fotos de rigor, volví sobre mis pasos hasta la bajada mencionada anteriormente.

Al principio la bajada es una carretera asfaltada de una gran pendiente, terminando en un pequeño “viradero” donde hay un banco de madera y a su izquierda el sendero que nos llevará a Lepe.

El camino está empedrado, aquí decimos “enmatacanado” de matacán (“Piedra grande de ripio que se puede coger cómodamente con la mano”, según la RAE). Es una gran pendiente, yo diría que de 70º o más… hay que tomarlo con calma.

Camino empedrado muy pendiente.

A la derecha del camino baja una atarjea con sus tanquillas para regar una gran finca, ahora abandonada, y que en su tiempo debió ser muy importante según la perfección de sus paredones.

Al terminar la pendiente se encuentra una casa en ruinas que debió ser de los dueños de la finca.

Dimos un pequeño descanso a las piernas y continuamos en llano unos pocos metros, desde aquí las vistas del barranco son bastante buenas. Giramos bruscamente a la izquierda por una pendiente escalera hasta el fondo del barranco.

Perfectos paredones, camino llano y barranco.

Desde que empezamos la bajada de piedras hasta aquí no es recomendable para niños, porque echarían a correr, ni para personas muy mayores por las rodillas. Bueno… es sólo mi opinión.

Barrio de Lepe.

El barranco tiene falta de limpiar las cañas, pero se ve bien el camino, no hay pérdida.

Seguimos por un camino llano entre huertas abandonadas, ya en la banda de Lepe, y luego subimos por una escalera de piedras hasta el caserío.

Lepe es un pequeño barrio de Agulo que, en 2013, tenía 17 habitantes. No tiene calles sino estrechos callejones muy bien cuidados, donde las huertas están metidas entre las casas, pudiéndose observar que continúan siendo cultivadas.

Aunque el barrio es pequeño, nos podemos perder porque no está bien señalizada la ruta que debemos tomar. Trataré de recordar por donde pasamos… Cuando llegamos al caserío, giramos a la izquierda y no de frente, caminamos un par de metros y volvimos a girar a la izquierda y no a la derecha donde hay un manguero (Mangifera indica), bajamos un poco y giramos a la derecha y ya llegamos a la Plaza de Lepe. En dicha plaza se encuentra una pequeña ermita con la imagen de San Antonio de Padua y cuya festividad es el 13 de junio. A su izquierda hay una escalera que sube a la carretera general GM-1, pero ese no es nuestro objetivo, nosotros continuamos por la carretera asfaltada, no hay pérdida.

Existía una leyenda, allá por los años 50, de la casa del miedo donde los moradores no podían permanecer mucho tiempo por los ruidos que se oían de noche, debido al alma en pena de un hombre enterrado en el lugar. Esa casa fue demolida y convertida en solar, cercana a la pequeña plaza por la que hemos pasado.

Playa de Santa Catalina.

Seguimos nuestra ruta por la carretera asfaltada hasta la Playa de Santa Catalina, aquí hay dos opciones seguir por la playa o seguir por la carretera hasta la primera intersección e ir por la calle Santa Catalina hasta cruzar al otro lado del valle.

Plataneras.
Calle Santa Catalina.

Decidimos la segunda opción y subimos hasta el cruce donde hay una hornacina con la imagen de Santa Catalina de Alejandría, ya que su ermita necesita ser reconstruida.

Cuando cruzamos el puente sobre el barranco llegamos al inicio del sendero que nos llevará a la Playa de la Caleta. Es una subida con bastante pendiente por lo que hay que tomarla con calma. ¡Ánimo, la panorámica vale la pena!

Comenzamos a subir por una escalera de cemento la cual debemos dejar para continuar a la izquierda por un sendero arenoso. No está debidamente señalizado, así que no te despistes.

Dejamos la escalera y subimos por el sendero.

A medida que subimos podemos apreciar más y mejor todo el Valle de Hermigua… el platanal de su desembocadura, el Pescante, las cordilleras de sus márgenes… todo a vista de pájaro.

Valle de Hermigua.

Llegamos a la cima, al Mirador de la Orilla, donde hay un cruce de carreteras… por la izquierda baja a La Caleta, de frente sube a Montoro y por la derecha baja a la carretera CV-3 en el valle.

Justo enfrente continúa nuestro sendero que está señalizado, bajamos por él hasta dar con la carretera.

Balo (Plocama pendula).

Ahora ya no nos queda sino caminar por la carretera hasta abajo. Antes de llegar a la playa hay un sendero a la derecha que es la continuación del GR-132 que pasa por El Palmar, continúa por El Parque Natural de Majona hasta llegar a San Sebastián.

Nosotros bajamos a la Playa de la Caleta, donde hay una zona recreativa entre tarajales (Tamarix canariensis), un bar, que ahora no está funcionando y la Ermita de San Juan levantada por los vecinos en el siglo pasado y reformada en la actualidad, su fiesta se celebra el domingo siguiente al día de San Juan donde no faltan las parrandas con instrumentos de cuerdas.

Llegando a la Playa de la Caleta.

Si vienes a Hermigua no dejes de visitar este bello rincón donde, aparte del baño en su playa, puedes pasar un buen rato con los amigos o solo.


CONSEJOS: En esta época del año es mejor hacer la ruta temprano, porque en la última subida no hay sombra.

Ven con la intención de descansar un buen rato en la Playa de la Caleta.

¡Pásalo bien!

BIBLIOGRAFÍA:

https://es.wikipedia.org/wiki/Agulo

https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/agulo-paradigma-arquitectura-domestica-canaria_1_4785938.html

http://agulo.es/jose-aguiar-cuarenta-anos-despues/

https://diariodeavisos.elespanol.com/2019/09/los-filiichristi-casi-un-siglo-de-misterio-en-agulo/

https://www.gomeranoticias.com/2019/04/17/el-proximo-martes-se-celebran-las-tradicionales-hogueras-en-honor-a-san-marcos-en-agulo/

http://www.eltambor.es/la-casa-del-miedo-en-lepe-agulo/amp/

Carteles informativos.

domingo, 30 de mayo de 2021

DE PAJARITO A REVENTÓN OSCURO.

 

DE PAJARITO A REVENTÓN OSCURO.

La Gomera – Islas Canarias.

Miércoles, 12 de mayo de 2021.

Hoy vamos a dar un pequeño paseo por las cumbres de La Gomera, donde los paisajes a vista de pájaro nos sorprenderán.

Una buena parte de nuestra ruta pertenece al GR 131, catalogado como Camino Natural Cumbres de La Gomera y, en su totalidad, es un trozo de la Ruta Gran Circular de Garajonay enumerada como Ruta 18.

Comenzamos en el Cruce de Pajarito, que está ubicado en la carretera GM-2, carretera que atraviesa la isla por la cumbre, por eso le decimos la dorsal y la CV-13 que parte de este cruce hasta Alajeró, ahora llamada GM-3. Este cruce no tiene pérdida, dado que está cerca de El Alto de Garajonay, tiene una rotonda y un estacionamiento de coches, partiendo de aquí varias rutas de senderismo.

Cruce de Pajarito.

Nos adentramos en la pista de tierra que está justo a la derecha del estacionamiento, entre un fayal-brezal recuperado tras el incendio del año 2012 y en el que se encuentra una señal que indica las rutas de Los Roques y de Imada.

Esta pista la dejamos al encontrar un sendero que sube a la izquierda y que sigue indicando la ruta de Los Roques y la de Pajarito que es de donde hemos partido. 

A medida que subimos los árboles son más bajos, no sólo porque el incendio los quemó sino porque siempre la vegetación de cumbre es diferente a la de fondo de valle, donde la frondosidad es mayor.

Morgallanas y arcilas en la cumbre del monte.

Llegamos a lo más alto… desde aquí se puede observar El Teide y el Roque de Agando entre nubes. En días despejados las vistas son más amplias, no obstante, pudimos ver el valle de Playa de Santiago, desde otra perspectiva a la observada desde los miradores de las carreteras.

El Teide.

Sorpréndete con las florecillas, que en esta época del año hacen la delicia de todos los amantes de la naturaleza. Ya no son tantas como hace un mes, pero todavía te puedes encontrar arcilas (Pericallis steetzii), morgallanas (Ranunculus cortisifolius), algaritofes (Cedronella canariensis), patas de gallo (Geranium canariense) y violetas de monte (Viola riviniana) tan pequeñas y tan bellas, probablemente nativas en las islas, entre otras.

Violetas de monte.

Ahora descendemos hasta que el sendero está paralelo a la carretera dorsal, llegando a una pista de tierra. Cuidado aquí, porque hay dos opciones seguir hacia la derecha bajando por la pista que nos llevaría a Imada, y que no es nuestra ruta, o seguir subiendo un par de metros hasta un cartel junto a un terraplén.

Llegando a la carretera.

Esta zona se conoce como Caseta de los Noruegos, probablemente porque en ella hay una caseta propiedad de la familia Olsen, procedentes de Noruega.

Caseta de los Noruegos.

Subimos un par de metros por la pista de tierra y tomamos el sendero a la izquierda que está señalizado con las típicas marcas de los senderos de gran recorrido.

Ahora entramos en una zona que fue completamente devastada por el fuego y que en la actualidad está algo recuperada. Seguramente ha sido repoblada como otras zonas de este monte que da a Benchijigua.


Sendero sobre ladera de Benchijigua.

Ten cuidado y no te fíes de los arbustos de la orilla porque estamos sobre un gran precipicio.

Todavía no han limpiado las hierbas del sendero, lo que hace que parezca que estamos explorando ¡Maravilloso!

Terminamos este sendero que da justo a la dorsal, transcurriendo ahora paralelo a ella. Sube un poco y llegamos a un mirador donde las vistas hacia Benchijigua son bastante amplias.


Barranco de Santiago.

Si te preguntas por qué desaparece, de repente, la laurisilva, la respuesta está en los vientos alisios que chocan con las laderas del norte y dejan su humedad convirtiéndose en lluvia horizontal, que mantiene los bosques de laurisilva, pero ahora estamos justo en uno de los bordes que dan a la cara sur donde la acción de los alisios desaparece junto con los bosques. Observarás que los árboles son pinos y a medida que bajamos la vista por la ladera también estos desaparecen.

Hablé de los vientos alisios y de la lluvia horizontal en la entrada de mi blog “El Monte del Cedro” del día 2-10-2020.

Continuamos un par de metros y llegamos al Mirador de Tajaqué, junto a la carretera, donde se puede estacionar. Si vienes de visita a la Gomera en coche, este es un punto en el que debes parar, la panorámica no te dejará indiferente.

Me estoy repitiendo mucho con el “ten cuidado”, por eso no te lo voy a decir, sino que tenemos que atravesar la carretera GM-2, ya sabes lo que hay que hacer.

Justo enfrente del Mirador de Tajaqué hay un terraplén y a la derecha un único sendero, que debemos tomar, no hay pérdida, está señalizado indicándonos que sigue al Mirador Morro de Agando. 

De nuevo tenemos que cruzar la carretera, pero esta vez por un atractivo puente de madera, el cual se quemó en su totalidad, siendo sustituido por el actual.


El sendero que le sigue es en todo momento descendente, pero a mitad del mismo hay una desviación a la derecha que nos llevará, ascendiendo, al espectacular Mirador Morro de Agando, desde el cual se puede observar tres espacios naturales protegidos: El Parque Nacional de Garajonay, el Monumento Natural de Los Roques y la Reserva Natural Integral de Benchijigua.

Aquí sí puedes sentirte como un pájaro y obtener unas fotos que parecen sacadas desde un dron.

Roque de Agando visto desde el Mirador Morro de Agando.

Retrocedemos a nuestro anterior sendero y continuamos bajando entre una exuberante vegetación hasta llegar a la carretera principal GM-2.

Frondosa vegetación.

Debemos atravesar la carretera que tiene poca visibilidad, pues nos hallamos entre dos curvas ¡Precaución!

Stop antes de cruzar.

Una vez en la otra orilla de la carretera nos encontramos un sendero que va a Los Roques a la derecha y a Reventón Oscuro a la izquierda. Seguimos por este último.

A los pocos metros llegamos a un terraplén donde pueden aparcar varios coches muy cerca del cruce de la carretera principal GM-2 con la carretera del Rejo, CV-14, llamado Cruce de La Zarcita.

De aquí hasta Reventón Oscuro coincide con la ruta de la entrada en mi blog “La Meseta de Hermigua” del día 12-09-2020.

Seguimos adelante por el mismo sendero paralelo a la carretera del Rejo un par de metros hasta que se desvía ascendiendo la montaña.

Subiendo la montaña.

En un saliente del camino, que todavía no está acondicionado como mirador, puedes disfrutar de unas vistas maravillosas de Los Roques con el Teide al fondo. Tan solo por estar aquí vale la pena el esfuerzo de la subida, no te defraudará.

Vista de Los Roques.

Continuamos entre la vegetación propia de la laurisilva viendo rastros de la paloma turqué (Columba bollii).

Hoy está bastante húmedo el ambiente lo que otorga ese toque mágico que te invita a soñar con cuentos de hadas y duendes.

Hiedras y musgos en el monte húmedo.

Y llegamos al final de nuestra ruta, Reventón Oscuro, donde hay un estacionamiento pequeño y enfrente la pista empedrada que va a El Caserío de El Cedro.

Si te encuentras en forma puedes continuar la ruta, las opciones son múltiples… hasta aquí hemos caminado 4,8 kilómetros, un paseo… y te habrá quedado ganas de continuar… nosotros lo dejamos con la intención de seguir otro día.

Reventón Oscuro.

CONSEJO: Disfruta todo lo que puedas de la Naturaleza, aunque sean paseos cortos.

Invita a tu mejor amigo o amiga, serán momentos que no se olvidan.

BIBLIOGRAFÍA:

 http://www.floradecanarias.com/viola_riviniana.html

https://floracanaria.com/especies/asteraceae/Pericallis_steetzii.html

https://www.jardin-tecina.com/es/blog/la-vida-vuelve-al-monte-de-los-noruegos-en-benchijigua-la-gomera/