lunes, 9 de marzo de 2020

GUERRA DEL AGUA. VALLE GRAN REY


GUERRA DEL AGUA. VALLE GRAN REY.

La Gomera. Islas Canarias.

El 1 de julio de 2018 hice una caminata con el grupo de LA TAPARUCHA, club de caminantes y montañeros, con el objetivo de oír la historia conocida como la Guerra del Agua, en el mismo sitio donde ocurrieron los hechos.

El Ponente nos fue narrando los hechos en la Plaza de la Ermita de San Antonio de Padua, en Guadá, parte Alta de Valle Gran Rey y en varias paradas que hicimos.

Risco de Guadá.

En primer lugar quiero destacar que Valle Gran Rey posee un gran naciente de agua, que abastece a todo el Valle, tanto potable como de regadío y está situado en el Risco de Guadá, es más, todo el risco es un manantial. El agua de regadío es aprovechada por los vecinos de Guadá desde las cinco de la madrugada hasta las seis de la tarde aproximadamente. A esa hora todas las tornas se abren hacia el barranco, discurriendo por él hasta un tomadero que la conduce a una atarjea que la lleva al Valle Bajo.

Atarjea.

Todo comenzó con una ley que otorgaba dos horas más de agua de riego al Valle Bajo en detrimento del Valle Alto, esto sucedió en el año 1941.
Esta medida se tomó unilateralmente por los mandatarios del momento, con motivo de la mayor necesidad de agua en el Valle Bajo al construirse nuevas parcelas, que no existían antes, para tomates primero y plátanos después, en Quiebracanilla y otros lugares de la zona costera.

Esta situación fue vista por los vecinos de Guadá como una gran injusticia, ya que arriba vivían exclusivamente del cultivo de sus pequeños bancales, construidos con gran penuria en las laderas más abruptas del Valle, que corresponden a la cabecera del mismo.

Bancales en Guadá.

En esa época no se usaba el reloj y la marca para los quehaceres agrícolas era “el farol” que se encendía a las cinco de la mañana, en un sitio determinado, el Sol y las sombras que deja cuando se está yendo.
Pues bien, la marca para derrumbar el agua para el Valle Bajo era cuando llegaba la sombra a una higuera que estaba en el Rumbazo Méndez cerca del barranco, esto era de tradición y se hacía siempre con toda puntualidad.
¿Pero qué ocurrió cuando tuvieron que quebrarla dos horas antes?
La gente estaba muy disgustada y se reunían clandestinamente por la noche para deliberar, primero en el Cementerio y después en la Tosca de la Loma, porque también estaban siendo acusados de desperdiciar el agua para que no llegara abajo, habiendo denuncias y detenciones.
Hicieron escritos con las quejas de los vecinos por lo que consideraban un atropello por parte de las autoridades.
Habían pasado seis años y la cosa no se arreglaba legalmente. Año 1947.

Entonces un maestro pedrero, procedente de Granadilla, les propuso que el día 13 de junio, fiesta en su pueblo “dieran el golpe de estado” consistente en no dejar tumbar el agua hasta que las sombras llegaran a la higuera. Prometiendo construir entre todos una ermita si todo salía bien. Mujeres y niños acudieron a las tornas, no querían ellas que sus hombres fueran encarcelados. Ahí demostraron una gran valentía enfrentándose a los quebradores del agua y hasta la Guardia Civil si fuera menester.
La señal para reunirse en las tornas era el sonido del bucio (Charonia lampas) que tocaban unos jóvenes, desde El Palmarejo, cuando veían venir a los quebradores o a la Guardia Civil. Yo conocí en persona a uno de estos osados muchachos.

Bucio (Charonia lampas)

Así pasaron varios meses.
Las autoridades cuando vieron que no estaban cumpliendo la ley (dos horas de agua antes de lo tradicional) invitaron a la Guardia Civil a una reunión, después de esto llegaron a Guadá y empezaron a disparar, dicen que tiros al aire... pero yo me he puesto a mirar el lugar en que hicieron los disparos, en Lomo del Moral, y el lugar donde estaba Ruperta y puedo decir que la distancia es tan corta que es casi imposible no verla, a no ser que estuviera, en ese preciso momento, detrás de algún arbusto. Ruperta fue la víctima mortal de este trágico suceso, no estaba en las tornas, no estaba en la contienda, solo se dirigía a su casa cuando fue alcanzada por una bala, dicen que perdida.
Pero esto no fue todo… hubieron dos mujeres heridas de bala y muchos hombres detenidos que recibieron palizas hasta orinar sangre, uno de ellos. Algunos fueron llevados a la cárcel de San Sebastián o a los salones de Fyffes en Tenerife.

Atarjeas y cañaveral.

Me contó una mujer, que tenía 20 años entonces, que se encontraba en Gerián y que desde allí se oían los disparos, pasó mucho miedo; y que a su hermanita que estaba en las tornas con otras muchachas una bala le atravesó su trenza y al día siguiente, al peinarla se le cayó el pelo, y fue entonces cuando se dieron cuenta de lo que había pasado.
Después de estos sucesos vino el “Capitán de la Guardia Civil”, como decía la gente, y pudieron exponer los hechos tal y como habían pasado. Tras esto hubo un juicio en el que se reconoce el modo tradicional de quebrar el agua al Valle Bajo, esto fue el 21 de junio de 1948.
Por eso se dice que ganó Guadá, pero lo que hizo fue recuperar lo que tenía, con la irreparable pérdida de una vida, eso no es ganar.
En ningún momento se han nombrado a los vecinos del Valle Bajo porque nada tuvieron que ver, fueron los poderes públicos y los vecinos del Valle Alto en defensa de sus derechos.


Primera Ermita de San Antonio de Padua.


Ermita actual.

En ese mismo año los vecinos empezaron a gestionar los trámites para la construcción de la ermita prometida en honor a San Antonio de Padua y al Santo Angel de la Guarda por ganar la contienda y para que no hubieran más muertes en la construcción de la carretera por Yorima, desgraciadamente ya había muerto un hombre.

Carretera que pasa por Yorima.

La ermita se construyó con mucho esfuerzo por parte de los vecinos en un terreno donado, que era donde se reunían. El 13 de junio de 1952 se hizo su primera fiesta, repitiéndose cada año. Se nombró Parroquia en 1966. La ermita se fue deteriorando hasta el punto que se tuvo que construir otra. Se hizo en el mismo lugar y se le añadió la plaza, siendo ésta un estupendo mirador. Se inauguró el 13 de junio de 1990.

Retablo con San Antonio de Padua y Santo Ángel de la Guarda.

Empecé hablando de una ruta y voy a terminar describiendo brevemente por donde fuimos.
Empezamos a caminar desde la Plaza de la Ermita de San Antonio de Padua, continuamos por la carretera, pasamos la entrada a la Vizcaína, en el Barranco Seco y seguimos de largo, llegamos a una escalera a la izquierda, bajamos por ella hasta el fondo del barranco, observando las acequias, tornas y antigua llave de agua potable.

Bajando al barranco.


Llave pública de agua potable.

Cañaveral y Risco de Guadá .

Un verde cañaveral daba frescor a la ruta. Yo sé que las cañas son invasoras y que se deben erradicar para prevenir los incendios, pero eso no quita que sea un paisaje hermoso y entrañable para mí.
Llegamos a la banda izquierda del Valle y aquí está la opción de retroceder hasta el Risco de Guadá o seguir bajando por toda la carretera hasta Chelé donde comienza un camino recién arreglado con cemento y piedra hasta la Ermita de los Reyes.

Bajando por Chelé.

Si continúas por el mismo camino llegas a La Casa de la Seda y si bajas por la primitiva escalera, la de abajo, que está muy bien conservada llegas frente al bar La Atarjea, donde puedes descansar. Puedes subir al Barranco de los Ancones, que ya describí en mi entrada del mismo nombre el 16 de abril de 2014, o seguir hasta El Caidero, fin de la ruta.

CONSEJO:
1- RESPETEMOS LOS SENTIMIENTOS DE SOLIDARIDAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD.
2- CONOZCAMOS LA HISTORIA DE DONDE QUIERA QUE SEAMOS .

BIBLIOGRAFÍA:
Artículo de Miguel Ángel Hernández Méndez.

Artículo de la revista Eseken, Nº 20 págs. 6 y 7.



martes, 25 de febrero de 2020

RUTA DE LA PIEDRA Y DEL AGUA.


RUTA DE LA PIEDRA Y DEL AGUA.
(PR-G 170)

Pontevedra. Galicia.

En octubre de 2019, hicimos un viaje a Pontevedra y como broche final un sendero precioso.
Vamos a situarnos en la Península del Salnés, que está entre la Ría de Arousa al Norte y la Ría de Pontevedra al Sur. Ésta debe su nombre a las salinas de la zona de A Lanzad, muy apreciadas desde la época de los romanos, ellos pagaban a sus soldados con sal, de ahí la palabra salario.

Nos vamos a los municipios de Ribadumia y Meis, accediendo por la autopista AG 41, que parte de la AP 9 (Autopista del Atlántico) y llega a Sanxenxo. Justo en la rotonda de la VG 4.2 debemos salir y tomar la EP 9507 por la derecha, hacia Cabeza de Boi, si queremos empezar en el Monasterio de Santa María de Armenteira. De lo contrario, al salir de la rotonda tomamos la VG 4.2 hasta la siguiente rotonda, que indica la salida a Barrantes, y justo a la derecha está el inicio de la ruta. Muy cerca de ahí tenemos la Oficina Municipal de Turismo de Ribadumia.
Nosotros decidimos empezar por el Monasterio, que es la parte más alta del sendero y el descenso no es muy pronunciado.

Entrada del Monasterio.

El Monasterio de Santa María de Armenteira fue declarado Monumento Histórico-Artístico en el año 1931.
Existe una leyenda muy peculiar sobre la fundación de este Monasterio. Parece ser que un matrimonio de gente noble, de la zona, no podía tener hijos y tanto le pedían a la Virgen ese don que, en sueños, les otorgaba tener muchos hijos espirituales. Lo que entendieron que debían dedicarse a la vida monástica, y para ello crearon dos conventos uno para hombres y otro para mujeres. De éste último se desconoce su existencia. El caballero Don Ero, que así se llamaba el noble, acondicionó uno de sus palacios y empezó con cuatro monjes, y más tarde tomó los hábitos. Esto sucedió en el siglo XI. Su fe era muy grande y pidió a la Virgen poder observar, aunque fuera unos segundos, el Paraíso. Yendo a orar en uno de sus bosques, se puso a escuchar absorto el canto de un pajarillo y cuando regresó al Monasterio nadie lo conocía y tampoco él conocía a nadie, hasta que el más viejo lo reconoció como San Ero el fundador. Habían pasado 300 años y al entender lo que había pasado se murió del susto, cosa que fue considerada como un milagro.
Desde el principio los monjes de este lugar pertenecían a la Orden Cisterciense, regida por normas muy estrictas de oración, silencio, austeridad y trabajo manual, generalmente agrícola, que les permitía tener una economía autosuficiente.
Al principio recibieron donaciones y tenían propiedades, que explotaban, con lo que podían pagar a sus trabajadores. Pero siempre fue un monasterio humilde que no pudo terminar su edificación hasta el siglo XVI.

Claustro.

Claustro y Torre de la Iglesia.

La Iglesia es de estilo cisterciense, románico gallego con algunos elementos mozárabe. Sus columnas son cuadradas, sus paredes no tiene adornos que distrajesen a los monjes, ni figuras, ni cuadros. Pero sí tiene un hermoso rosetón calado y funcional por donde entra la luz y el aire; y seis arquivoltas (arcos sobre la puerta principal)


Columnas en forma de prismas.

Cúpula rematada en un cuadrado.


Rosetón y arquivoltas.

Con la desamortización de Mendizábal, los monjes tuvieron que irse en 1837, permaneciendo en el olvido unos 150 años. No fue hasta 1961 cuando se empezó a restaurar los daños que el abandono ocasionó en los edificios. Y en 1989 una pequeña comunidad de monjas vinieron a habitar el lugar.

La Patrona del Monasterio es Santa María de Armenteira, conocida como Santa María de la Cabeza, en cuyo honor se hace una romería el lunes después de Pascua, a la que acude mucha gente con sus ofrendas pidiéndole la curación de todas las enfermedades de la cabeza.

Altar Mayor con Santa María de Armenteira.

Pues bien, el sendero que vamos a hacer servía para ir a esta romería, a la vez que daba acceso a los molinos de agua que bordean el Río Armenteira, afluente de Río Umia.

La RUTA DA PEDRA E DA AUGA, en gallego, hace alusión a las piedras de los molinos y al agua del río.

Pequeño salto de agua en el Río Armenteira.

Existe un sendero a cada orilla, nosotros cogimos el de la izquierda, quedándonos el río a la derecha.
Transcurre entre un bosque precioso de robles (Quercus rebur), avellanos (Corylus avellana), laureles (Laurus nobilis) y otros árboles desconocidos para mí. Esto unido al sonido del agua, que forman pequeñas cascadas, hacen del lugar un auténtico paraíso, igualmente nos estaríamos escuchando embelesados mucho tiempo.





Laureles (Laurus nobilis), molino y sendero.

En el primer tramo del sendero ya encontramos los molinos o muiños, lo que más llama la atención es la cantidad que hay. Aquí se molía el grano, tanto trigo, cebada o millo (En Galicia también se dice millo al maíz como en Canarias)
Las muchachas y los muchachos permanecían en el molino hasta que estuviera hecha su molienda, lo que servía para hacer una fiesta con sus cantos y bailes, de ahí el nombre del baile típico de Galicia, la muñeira.

Piedra de molino.

Hay muchos molinos restaurados, que se podrían utilizar como museos para explicar la cultura y la historia del lugar. Uno de ellos, el Molino A Capela está habilitado con aseos.
Algo curioso es que cada “muiño” tiene su nombre en un cartel al lado de la puerta, seguramente relacionado con su propia historia.

Cartel con el nombre del molino.


Molino restaurado.


Acequia de molino.




Cuando lleguéis a una intersección que dice Aldea Labrega, debéis ir porque se trata de una aldea de figuras de granito muy interesante.


Llegamos a una zona recreativa, donde se puede descansar y comer algo antes de llegar al final de la ruta, que transcurre ahora llaneando.
Nosotros terminamos antes de tener que atravesar la AG- 41, el que se anime puede llegar hasta la Oficina Municipal de Turismo de Ribadumia, fin de la ruta.

Habremos caminado 5,5 kilómetros aproximadamente, o 6,5 si es hasta el final, pero es tan agradable que parece menos.

Esta ruta se puede hacer con niños o personas mayores, atendiendo a sus limitaciones.
¡Ánimo, y a caminar!


CONSEJO: LEE CON ATENCIÓN EL CARTEL INFORMATIVO DE LA RUTA.

BIBLIOGRAFÍA:




lunes, 17 de febrero de 2020

GARABATO Y ROQUE CANO.


GARABATO Y ROQUE CANO.

(La Gomera- Islas Canarias)

Viernes, 24 de enero de 2020.


Mis amigos no habían estado en la base de Roque Cano, así que, con mucho entusiasmo empecé a ver la mejor manera de pasar por allí. Yo ya había caminado por Garabato y Roque Cano desde El Quebradón, pero supondría un problema regresar al punto de partida. Como dije en la entrada de “Caminando por pistas” no hay transporte público que pase por El Quebradón. Entonces la solución era hacer una circular. Eso sí sería nuevo para mí.

Circular: Subir por el barranco de Garabato, llegar a Cruz de Tierno y bajar por el sendero que pasa por Roque Cano.
En total son 9 kilómetros.

Se podría haber hecho al revés también, pero así tendríamos sol en toda el camino.

La ruta empieza en un pequeño parque situado al lado de la gasolinera a la entrada de Vallehermoso viniendo del norte. Fue construido en 1982, pero en la actualidad hay un proyecto del Ayuntamiento de demolición para hacer estacionamientos. Espero que no se lleve a cabo pues el asfalto volvería a ganar a los rincones verdes y de ocio, además de destruir los recuerdos de muchos niños y estudiantes de todo el municipio que pasaron por ahí. Yo recuerdo, también, que el alumnado de algunas promociones de EGB de Valle Gran Rey tuvieron que estudiar tercero y cuarto de ESO en Vallehermoso. En la actualidad está cerrada la Residencia Escolar Jaime Vega Hernández, y el IES Poeta García Cabrera y el CEIP Angel Moreno Urbano se han fusionado dando lugar al actual CEO en Vallehermoso.

Parque infantil, comienzo de nuestra ruta.

Las flechas indicativas nos van a ir orientando desde el principio por lo que no hay pérdida. Subimos por la carretera que dice a Garabato, en un par de metros hay una escalera entre las casas que va a acortar el camino, subimos por ella. Llegamos al cruce que baja desde La Pilarica por donde bajaremos de regreso.

Actividades agrícolas en la desembocadura del barranco de Garabato.

Seguimos subiendo por la pista del barranco de Garabato hasta llegar a un sendero que sube por el mismo centro del barranco, para ahorrarnos una gran curva, pero al final del mismo hay una subida muy pendiente que nos devuelve otra vez a la misma pista, y aquí se acaba el asfalto para regocijo de nuestros pies.
Por estas inmediaciones está el Risco de Garabato que alberga el mayor pinar natural (Pinus canariensis) de la Isla, auténtica reliquia natural que apreciaremos mejor en la bajada.

Sendero en el fondo del barranco de Garabato.

La subida es bastante descansada, ayudando mucho que todo el valle de este barranco está en sombras a estas horas de la mañana. Es un paseo bastante agradable.

El Quebradón al fondo, en forma de meseta.


Terminando la pista del barranco de Garabato.

Llegamos casi al final de la pista y se acabó el paseo, pues debemos subir por un sendero bastante pendiente hasta El Teón. Si hubiéramos seguido la pista llegaríamos a la presa de Garabato por donde hay otro sendero, que no estaba en buenas condiciones cuando pasé por allí, hace algunos años.
Cuando llegamos a El Teón, la vegetación era muy variada propia del fayal-brezal, como brezos (Erica arborea), hayas (Myrica faya), aceviños (Ilex canariensis), junto a los castaños (Castanea sativa), sin hojas en esta época. Como sorpresa nos encontramos los madroños (Arbutus canariensis) de la familia Ericaceae, es decir, del brezo, en la Isla es donde más ejemplare hay.
Es una pena que no sea la época de los frutos porque son muy llamativos, parecen mandarinas pequeñitas.  

Llegando al Teón.

En frente pudimos apreciar el Roque Blanco, Monumento Natural Protegido, que comprende no solo el Roque sino también la zona a su alrededor hasta el restaurante. Es un domo o pitón fonolítico, voy a explicar un poquito lo que quiere decir. Ya en la entrada “La Piedra Encantada” hablé de que en Vallehermoso aflora el Complejo Basal y el Complejo Traquítico-fonolítico, digamos que el primero corresponde al núcleo submarino que se ha elevado sobre el nivel del mar y el segundo corresponde a emisiones de lava ácida, es decir, de color claro, formadas por traquitas y fonolitas. Estas dos clases de rocas volcánicas son poco abundantes, de grano fino y alcalinas, para hacernos una idea podrían parecerse al granito sin el cuarzo, pero sin confundirlas ya que el granito es una roca plutónica y no volcánica. (Plutónica: se solidifica lentamente a gran profundidad. Volcánica: se solidifica en la superficie de la corteza terrestre)

El Roque Blanco.

Llegamos a Cruz de Tierno y rodeamos el Roque Blanco, al finalizar el ascenso hay un mirador y un restaurante donde se puede descansar, pero también hay otra opción y es continuar por la carretera, varios metros, hasta un sendero que está a la izquierda y que llega a una pequeña plaza que tiene una Cruz y descansar ahí.

Líquenes.

Presa de Garabato vista desde el Mirador de Cruz de Tierno.

Una vez que hayamos recuperado fuerzas, aunque bastan dos plátanos, frutos secos y bebida isotónica, puedes comer lo que estés acostumbrado porque el resto del camino es descendente y no requiere tanto esfuerzo como hasta ahora. Ya estamos preparados para empezar el sendero que pasa justo debajo de Roque Cano.

 Plaza de Cruz de Tierno.

Comienza al lado de la Plaza, donde hemos descansado, y es una pista de tierra que va a una propiedad privada, a partir de ahí continúa un sendero donde podemos apreciar el suelo de tonalidades claras, incluso casi blancas, que ya sabemos a qué se debe. Incluso podemos comprobar lo alterado que está por la climatología, desmoronándose con facilidad, haciendo así más rápida su erosión.

Sendero entre fayal-brezal.

La vegetación cambia, encontrándonos en el sabinar más extenso y mejor conservado de Canarias, uno de los pocos que quedan en las Islas, sabina (Juniperus turbinata canariensis), que le dan ese aspecto moteado al paisaje de Vallehermoso. Pero el más famoso, por las formas que adquieren sus sabinas, es el de El Hierro, siendo su símbolo vegetal. El de La Gomera es el viñátigo (Persea indica).
También observé un acebuche (Olea europaea guanchica), pero no estoy segura de que fuera un acebuche porque era muy alto , más propio de un olivo (Olea europaea europaea ).
Como planta propia de este lugar, pero no el único, está el espinero (Rhamnus crenulata) con sus frutos empezando a madurar y sus finas ramitas endurecidas que parecen espinas...no lo son, por eso nosotros no le encontramos ninguna espina.
De antemano sabía que íbamos a ver mocanes (Visnea mocanera), lo que no me imaginaba era que estuvieran en un estado tan poco vistoso, que no me permitió sacar buenas fotos. Sus bellas flores en forma de campanitas blancas estaban secas porque no ha llovido y dudo que echen fruto, las yoyas de donde sacaban los aborígenes el checerquén especie de miel y también un licor.

Espinero (Rhamnus crenulata)

Sabina (Juniperus turbinata canariensis)

Mocán (Visnea mocanera)


Orchilla (Roccella canariensis)

Llegando cerca del Roque Cano hay un risco con muchas orchillas (Roccella canriensis), que es un liquen muy apreciado en la Edad Media, porque de él se obtiene un tinte de color púrpura. Se cree que uno de los motivos que llevó a Juan de Bethencourt a querer conquistar las Canarias fue la posibilidad de exportar la orchilla para beneficio propio. Esta exportación duró hasta el siglo XIX,cuando se acabó la orchilla.

El Roque Cano, vista lateral.

Ya estamos justo debajo del Roque Cano (Domo traquítico o pitón fonolítico según diferentes autores), impresionante chimenea volcánica desmantelada de los materiales adyacentes por la erosión, paredes casi verticales, de unos 200 metros de altura y de forma alargada. Es lo más característico del paisaje siendo el emblema de Vallehermoso. Monumento Natural Protegido que abarca no solo el Roque sino las inmediaciones hasta unos 600 metros a su alrededor.

El Roque Cano.

Panorámica de Vallehermoso.

Continuamos bajando entre una pequeña alameda (Populus alba) y llegamos a la Plaza de La Pilarica.
Vale la pena subir a la Plaza, pues hay una panorámica del Pueblo muy buena, descansamos un rato y terminamos nuestra ruta en el punto de partida.
Esta experiencia la recomiendo porque es muy gratificante, la verdad es que todos estamos muy contentos y dispuestos a volverla a hacer.


NOTA: La Pilarica es el punto en el que se asentaron los militares y dispararon contra la Guardia Civil y el pueblo, acto que se conoce como “El Fogueo”, sucedido el 24 de julio de 1936. Al día siguiente llevaron un cañón por lo que tuvieron que rendirse, costándole la vida a siete personas que fueron fusiladas.
En esa época no llegaba la carretera hasta Vallerhermoso por lo que tuvieron que bajar por el mismo camino que acabamos de hacer, eso permitió que las familias con niños se escondieran en pajares o se fueran hasta Chipude. Los detenidos fueron llevados hasta Valle Gran Rey, donde embarcaron. Toda la gente tenía mucho miedo.

CONSEJO: SI QUIERES DISFRUTAR DE UNA BUENA “VISTA DE PÁJARO”, ÉSTA ES LA RUTA.

BIBLIOGRAFÍA:

“Parque Nacional de Garajonay” Coordinador Ángel B. Fernández. Publicaciones Turquesa S.L. 2009.

“Vallehermoso. Desde el Norte hasta el Sur” Impresión: Litografía A. Romero. 2000

Vallehermoso. “El Fogueo”. Ricardo García Luis y Juan Manuel Torres Vera. Ediciones de El Baile del Sol. 2000




Mocán:

Sabina:


martes, 28 de enero de 2020

CASERÍO DE SANTA CATALINA.


CASERÍO DE SANTA CATALINA.

Jueves, 9 de enero de 2020.


Me gusta conocer los rincones escondidos que no se ven desde la carretera y que son poco transitados. Este es el caso de Santa Catalina, un caserío situado cerca de La Dama, municipio de Vallehermoso.
En la actualidad consta de un solo habitante fijo, de nacionalidad extranjera, un corral de cabras, cuyo dueño nos proporcionó la información y un trabajador rehabilitando una preciosa casa antigua. Las demás viviendas, unas están muy bien cuidadas y otras totalmente abandonadas, con los tejados caídos, pero que aún conservan los enseres. También, en otra ocasión, tuve la oportunidad de hablar con la mujer de un vecino que había emigrado, como todos los demás, y que había venido de vacaciones, ahora su casa estaba cerrada, me da pena pensar que han envejecido y que ya, probablemente, no volverán.
Este caserío no dispuso de pista hasta el año 1993, en cuya inauguración tuve la oportunidad de estar presente, y en esa época sí estaba habitado.

Toda esta zona desde Chipude hasta La Dama fue cultivo de cereales, lo que se deduce de los paredones paralelos, que llegan casi hasta el mar. Yo diría que junto con Seima, Alajeró y Arguayoda fueron el granero de la Isla. De tramo en tramo hay unos cuartos de apero, donde encerraban los animales, probablemente vacas y burros que les servirían para la labranza.

Comencemos nuestra ruta. Situémonos en la carretera CV-17, en la “Ermita” de Don José Gregorio Hernández. He puesto comillas a la palabra ermita porque todavía no ha sido ni beatificado ni canonizado, sin embargo, el papa Juan Pablo II lo nombró “venerable” por lo que se ha podido seguir con el proceso de beatificación iniciado en 1949 por la Iglesia Católica de Venezuela.
En la siguiente curva yendo hacia La Dama hay un sendero que va a dar directamente al caserío de Santa Catalina, no hay pérdida.

Entrada del sendero.

Es una bajada bastante descansada y en la que pudimos apreciar los bancales ya mencionados. Constatamos que el suelo, donde estaba cultivado, es suave, y nos imaginamos sembrando y arando para que la semilla penetrara en la tierra, tarea ya imposible por la falta de lluvia.

Casa de apero y cuadra.

También observamos que las zonas cultivadas no tenían tanta vegetación como las demás, eso es debido, seguramente, a que el suelo quedó agotado de tanto uso.
Como a la mitad del camino quedaban los restos de una antigua atarjea, que supongo servía para regar el platanal de La Dama.
En algunos lugares del camino aflora un suelo calcáreo fácilmente distinguible, lo mismo ocurre en otras zonas como Teguerguenche y La Mérica.


Panorámica de El Verodal a la derecha y Santa Catalina a la izquierda. 

La vegetación es un tabaibal- verodal, destacando la tabaiba amarga (Euphorbia berthelotii) endemismo de La Gomera, la de las otras islas es ligeramente diferente. El verode (Senecio kleinia o Kleinia neriifolia) es más escaso en esta zona, son fáciles de diferenciar de la tabaiba por sus hojas más anchas y sus flores, pero si no tienen flores y te entran las dudas, partes una de sus hojas, si echa leche es una tabaiba y si su sabia es casi transparente es un verode.
Encontramos también otra planta típica de estos lugares, la rasposa o tasaigo (Rubia fruticosa) sus hojas son rasposas, por eso la llamo así, en esta época del año no tiene frutos, que son bolitas blanquecinas casi transparentes muy llamativas.
Estaba presente el cardo de Castilla (Cynara cardunculus) pero con la sequía que ha habido solo tenían unas hojas poco esplendorosas, lo mismo que le pasaba a la vinagrera o calcosa (Rumex lunaria)

Rasposa (Rubia fruticosa)


Tabaiba amarga (Euphorbia berthelotii)


Verode (Senecio kleinia)

Plantas cultivadas por el hombre nos encontramos la pitera (Agave americana) introducida en el siglo XVI como pasto y para hacer sogas, la tunera (Opuntia ficus-indica), no confundir con la tunera india (Opuntia dilleni) en México las llaman nopal. Casi secos encontramos el almendro (Plunus dulcis) procedente de Asia. En los jardines de las casas, muy llamativo estaba el cuello de cisne (Agave attenuata)

Almendro (Plunus dulcis)

Antes de llegar al caserío nos encontramos una casa grande, que resultó ser una cuadra porque todos los cuartos tenían pesebres. Enfrente había una gran era (lugar limpio para trillar y aventar los cereales) cubierta toda por tabaibas, por eso nos fue imposible reconocerla a simple vista.
También vimos un lagar y nos preguntamos dónde cultivaron las parras porque no parece ser un lugar apropiado.


Casa grande con era enfrente y La Fortaleza al fondo.

Llegando al caserío.

Lagar cerca de las casas.

Cuando llegamos al núcleo de Santa Catalina nos encontramos con la pista, ya asfaltada, y continuamos por ella, no sin antes visitar todos sus rincones. Uno de ellos fue el patio de la casa que están rehabilitando, donde hay un nicho con Santa Catalina, pero que en esta ocasión no tenía nada.
Este día decidimos hacer una circular y volvimos al coche caminando por la pista hasta la carretera.


A la semana siguiente nos animamos y con siete amigos fuimos a realizar la otra opción, es decir, bajar hasta La Dama.

Para empezar, hicimos el recorrido ya descrito excepto la subida al coche. Dejamos la pista asfaltada de Santa Catalina justo en la curva ascendente, que nos llevaría a la carretera CV- 17, y bajamos por la pista de tierra, que está justo donde la pista asfaltada empieza a subir. Bajamos pocos metros hasta la caseta de UNELCO y torcimos a la izquierda por el camino que lleva la tubería del agua potable, bastante cerca del torreón de la luz, dejando así la pista de tierra.

El sendero para bajar al barranco está a la izquierda.

Bajando al barranco.

Panorámica del barranco.

 Al llegar al fondo del Barranco Degollada del Horno hay que subir hasta el Cementerio, luego llegamos a Topogache donde tomamos el sendero que viene desde Pavón hasta La Dama.

Llegando a La Dama con el platanal al fondo.

En este trayecto pudimos observar las panorámicas del Barranco de La Rajita con sus distintos senderos y las plantaciones de plataneras de La Dama, que en la actualidad son las mayores de la Isla.
La ruta termina en la Ermita dedica a Nuestra Señora de Las Nieves, cuya festividad se celebra la primera semana de agosto. Desde su plaza parte una pista que va a La Rajita, donde estaba la fábrica de pescado Lloret y Llinares, construida en 1904, que dio trabajo a mucha gente de todos los pueblos.

Barranco de La Rajita.

Ermita de Nuestra Señora de las Nieves.

Después subimos a la parada de la guagua que sale a la 13:30 horas. Cerca hay un bar donde descansamos tomando algo y charlando con sus amables vecinos.

Si pierdes la guagua no te preocupes, puedes llamar un taxi de la zona.

Al final ¿cuánto caminamos? La circular son unos 3 kilómetros y la lineal unos 6 kilómetros, pero no lo sé con exactitud porque no tengo medios para calcularlos. Lo que sí puedo calcular es la gran satisfacción que sentimos todos en esta caminata, y el gusto en el cuerpo para continuar con este hobby que nos gusta tanto.


CONSEJO: RESPETA LOS OBJETOS QUE TE ENCUENTRES, TIENEN DUEÑO AUNQUE NO ESTÉN PRESENTE.

BIBLIOGRAFÍA: