martes, 7 de julio de 2020

LA PISTA DE LAS HIEDRAS


PISTA DE LAS HIEDRAS.

Tenerife – Islas Canarias.

Sábado, 27 de junio de 2020.

Antes de empezar con la ruta voy a hacer un pequeño resumen sobre el Parque Rural de Anaga dado que caminamos en esta zona.

Está situado al noreste de Tenerife en el macizo de Anaga, zona volcánica de hace unos 6,5 millones de años, cuya erosión ha dejado al descubierto numerosas taparuchas y roques, a la vez que ha profundizado sus barrancos en sus tres vertientes.
La zona protegida abarca toda la comarca de Anaga exceptuando la zona costera del sur de la misma y la parte baja de Bajamar y Punta del Hidalgo, implicando a tres municipios: Santa Cruz, La Laguna y Tegueste.
La situación y altura de la zona hace que los vientos alisios formen una barra de brumas, en la parte alta, que mantienen la humedad ideal para la supervivencia de un maravilloso monte de laurisilva con su fauna y flora característica.
Aparte de la laurisilva, Anaga tiene otros encantos como es el sabinar de Afur, tabaibal-cardonal de las zonas bajas y pinar en el Barranco de Tamadite. Sin olvidarnos de los espectaculares paisajes cuya visión gratifican al caminante.
Dispersos en la zona se encuentran 26 asentamientos rurales, cuyos habitantes han sabido conservar el bosque y han aprovechado las laderas haciendo bancales para cultivar, frenando así la pérdida del suelo. Pero llegó la migración hacia las ciudades, como ocurrió en otros lugares, quedando en la actualidad unos 2.000 habitantes que mantienen la agricultura, con sus productos locales de papas, ñames, batatas, viñas y frutales.
Por todo lo dicho anteriormente ha sido nombrado en 1987 Parque Natural de Anaga, reclasificado en 1994 como Parque Rural de Anaga y por último en 2015 Reserva de la Biosfera.

Pista de las Hiedras.

Aunque hay una gran cantidad de senderos que surcan todo el macizo de Anaga, hemos elegido la Pista de las Hiedras por ser un recorrido muy cómodo, accesible a todas las personas y con gran variedad botánica.

No necesitas madrugar porque “la barra de los alisios” hace que, aunque sea verano, hayan brumas y esté lo suficientemente fresco para poder caminar sin agobio, no olvides el chubasquero por si acaso.

¿Cómo llegamos a la Pista de las Hiedras?

Salimos de La Laguna en dirección al monte de Las Mercedes, antes de llagar a La Cruz del Carmen hay un cruce bien señalizado con la carretera de Los Batanes TF 143, a la izquierda. No hay que preocuparse porque hay una señal de tráfico que lo indica.
Tomamos esa dirección, pasamos por el Mirador de Zapata y llegamos a un cruce que va a Pedro Álvarez y a Los Batanes. Tomamos la dirección de la derecha hacia Los Batanes.
En este cruce hay una parada de guagua donde habría que bajarse e ir caminando por un sendero hasta la pista, pero ese no es el objetivo, por lo tanto debemos llevar coche.
Después de varias curvas cerradas nos encontramos, a la derecha, un muro de piedras y la entrada de la pista con un cartel informativo y el kilómetro 0.
Aunque a unos 100 metros se encuentra un pequeño estacionamiento, decidimos dejar el coche en la entrada porque estaba lleno.

Entrada de la pista.

Sin empezar a caminar mi interés se centró en un árbol que nos recibió con una hermosa y llamativa flor, es un regalo pues ya se está terminando el periodo de floración (marzo - julio). Se trata de la hija (Prunus lusitanica subespecie Hixa). Es muy frecuente en el monte de laurisilva de Anaga pero no así en el resto de las islas.
Se distinguen muy bien de otros árboles por sus hojas dentadas, me recuerdan a la de los castaños aunque no sean iguales y si ves sus espectaculares flores ya no tendrás dudas. Siento que es un privilegio poder ver en persona estos bellos ejemplares.

Hija (Prunus lusitanica)

Cuando llegas al estacionamiento, hay una barrera para impedir que los coches circulen por la pista, lo que da tranquilidad al caminante y respiro a la Naturaleza.


Los primeros 750 metros están adaptados para que puedan disfrutar del paseo personas de movilidad reducida o llevar carritos de bebé, pues hay una franja de cemento, bancos y un murito de piedras, a la vez que una valla protectora por la parte de afuera ¡Cuidado con los niños pequeños, son impredecibles!
Toda la pista es genial para que los niños practiquen con sus bicicletas y para que los adultos desentrenados vuelvan a coger energía, animándolos unos postes colocados cada 100 o 200 metros que indican los kilómetros y metros que han recorrido ¡Estupendo!

¿Te gusta sacar fotos? ¿Qué te parece esta malfurada (Hypericum grandifolium)? Bella como siempre. Fíjate en el musgo del fondo, es una prueba de la humedad de la zona.

Malfurada (Hypericum grandifolium)

No puedo vencer la tentación de contar la razón de que hayan tallos tiernos de viñátigos (Persea indica) en el suelo. Parece ser que su savia es muy gustosa para los ratones, los cuales roen esos tallos para chuparla y quedan medio aturdidos ya que es tóxica. Yo he tenido la oportunidad de ver uno de esos ratones atolondrado. Sólo las palomas rabiche y turqué son capaces de digerir las semillas sin envenenarse. Nada que ver con su pariente el aguacate.

Viñátigo (Persea indica)

¿Y las hiedras (Hedera canariensis) dónde están?
A lo largo de toda la ruta vas a encontrar esta enredadera, en los cortes de la carretera, en el suelo, trepando en los árboles y en forma de lianas. Sólo tienes que ir observando el entorno.
Existen muchas clases de hiedras, unas más invasoras que otras como la Hedera helix, pero ésta es nativa de Canarias que gusta de los bosques de laurisilva y convive con las demás plantas sin llegar a ser un peligro para ellas, además, según Bramwell es una planta vulnerable, es decir, no está en peligro pero se enfrenta a un alto riesgo de extinción en estado silvestre a medio plazo.

Hiedra (Hedera canariensis)

Nos seguimos deleitando con las flores que encontramos en nuestro camino, como esta coqueta morgallana (Ranunculus cortusifolius), de brillante color amarillo o el geranio canario o pata de gallo (Geranium canariense o Geranium ruiteri), si te fijas bien en la flor comprobarás que de verdad es un geranio.

Morgallana (Ranunculus cortisifolius)

Geranio (Geranium canariense)

El primer tramo de la pista acondicionada para todas las personas termina en una zona de descanso, justo delante de una antigua cantera de picón, éste fue producido por la acumulación de piroclastos alrededor de un cono volcánico.
La Pista de las Hiedras facilitó el acceso y explotación de dicha piconera, cuyo material servía para la agricultura y para la construcción. Una vez abandonada se procedió a la repoblación para restaurar el ecosistema.

Zona de descanso.

En sus paredes podemos observar el bejeque (Aeonium arboreum) y pastel de risco (Aeonium tabulaeforme), en su base nos llama la atención plantas típicas de zonas cálidas como la vinagrera (Rumex lunaria), el verode (Kleinia neriifolia) o la lengua de pájaro (Globularia salicina)
No pasamos por alto unos madroños (Arbutus canariensis), un palo blanco (Picconia excelsa), junto con los brezo (Erica arborea), tejos (Erica scoparia), laureles (Laurus novocanariensis) y hayas (Morella o Myrica faya) parece un jardín botánico.




Ahora la pista es solo de tierra donde se ve menos la intervención del hombre y uno puede percibir mejor la magia de la Naturaleza como este tronco retorcido de corregüelón (Convolvulus canariensis). Se trata de una enredadera que es un endemismo canario vulnerable, cuyo hábitat es la laurisilva. Trepa hasta la copa de los árboles para alcanzar la luz solar, poniendo en peligro el crecimiento del árbol soporte.

Tronco retorcido de Corrigüelón.

Corrigüelón (Convolvulus canariensis)

Seguimos caminando y encontramos unos alamillos (Pericallis appendiculata), endemismo canario que vive en las zonas más umbrías de la laurisilva. Si dudas en identificarla, míra el envés de sus hojas, deben ser blancas y aterciopeladas.
Una pequeña melosilla (Archrison laxum). Y varias gibalberas (Semele androgyna). Lo más curioso de esta trepadora endémica de la Macaronesia son sus hojas, que en realidad son tallos llamados cladodios en cuyos bordes se encuentran sus flores y sus llamativos frutos.

Gibalbera (Semele androgyna)

Flor y fruto de la Gibalbera.

Seguimos adelante y a los 2.600 metros se encuentra el sendero PR-TF 11 Cruz del Carmen – Punta del Hidalgo por el Batán. Y a un kilómetro más nos encontramos con una escalera bien hecha de piedra que indica el sendero que va a El Batán, está señalizado.

Seguimos caminando unos 300 metros más y nos encontramos un cruce de senderos: el que sube a la Cruz del Carmen a la derecha y el que desciende a la izquierda por una escalera que va a Las Carboneras, Chinamada y Punta del Hidalgo, es el PR-TF 10. También se puede ir a Taborno.

Bajada a Las Carboneras.

Subida a la Cruz del Carmen.

Si subes a la Cruz del Carmen encontrarás la ermita del Carmen, unos estacionamientos, un mirador, el Centro de Visitantes, un mercado, un restaurante y una parada de guaguas, pero eso será otro día.

Casi llegando al final de la pista nos encontramos una fuente sin grifo, cubierta por un tapiz rojo de hojas de viñátigos.


Y llegamos al final con otra barrera que impide el paso de los coches y un tanque de agua potable.
Seguimos unos metros más y tropezamos con la carretera asfaltada de Las Carboneras Tf-145 y el caserío del Río.
La última baliza indica 4 Km y 600 metros.

Caserío del Río.

Bueno, ahora a regresar y habremos caminado 9 kilómetros y 200 metros.

Fue una bonita excursión ¡La recomiendo!

CONSEJO: Lee los carteles informativos y lleva una cámara fotográfica.

BIBLIOGRAFÍA:

Paneles informativos de la ruta.

https://www.tenerife.es/portalcabtfe/es/site_content/46-medio-ambiente-de-tenerife/4374-parque-rural-de-anaga


lunes, 9 de marzo de 2020

GUERRA DEL AGUA. VALLE GRAN REY


GUERRA DEL AGUA. VALLE GRAN REY.

La Gomera. Islas Canarias.

El 1 de julio de 2018 hice una caminata con el grupo de LA TAPARUCHA, club de caminantes y montañeros, con el objetivo de oír la historia conocida como la Guerra del Agua, en el mismo sitio donde ocurrieron los hechos.

El Ponente nos fue narrando los hechos en la Plaza de la Ermita de San Antonio de Padua, en Guadá, parte Alta de Valle Gran Rey y en varias paradas que hicimos.

Risco de Guadá.

En primer lugar quiero destacar que Valle Gran Rey posee un gran naciente de agua, que abastece a todo el Valle, tanto potable como de regadío y está situado en el Risco de Guadá, es más, todo el risco es un manantial. El agua de regadío es aprovechada por los vecinos de Guadá desde las cinco de la madrugada hasta las seis de la tarde aproximadamente. A esa hora todas las tornas se abren hacia el barranco, discurriendo por él hasta un tomadero que la conduce a una atarjea que la lleva al Valle Bajo.

Atarjea.

Todo comenzó con una ley que otorgaba dos horas más de agua de riego al Valle Bajo en detrimento del Valle Alto, esto sucedió en el año 1941.
Esta medida se tomó unilateralmente por los mandatarios del momento, con motivo de la mayor necesidad de agua en el Valle Bajo al construirse nuevas parcelas, que no existían antes, para tomates primero y plátanos después, en Quiebracanilla y otros lugares de la zona costera.

Esta situación fue vista por los vecinos de Guadá como una gran injusticia, ya que arriba vivían exclusivamente del cultivo de sus pequeños bancales, construidos con gran penuria en las laderas más abruptas del Valle, que corresponden a la cabecera del mismo.

Bancales en Guadá.

En esa época no se usaba el reloj y la marca para los quehaceres agrícolas era “el farol” que se encendía a las cinco de la mañana, en un sitio determinado, el Sol y las sombras que deja cuando se está yendo.
Pues bien, la marca para derrumbar el agua para el Valle Bajo era cuando llegaba la sombra a una higuera que estaba en el Rumbazo Méndez cerca del barranco, esto era de tradición y se hacía siempre con toda puntualidad.
¿Pero qué ocurrió cuando tuvieron que quebrarla dos horas antes?
La gente estaba muy disgustada y se reunían clandestinamente por la noche para deliberar, primero en el Cementerio y después en la Tosca de la Loma, porque también estaban siendo acusados de desperdiciar el agua para que no llegara abajo, habiendo denuncias y detenciones.
Hicieron escritos con las quejas de los vecinos por lo que consideraban un atropello por parte de las autoridades.
Habían pasado seis años y la cosa no se arreglaba legalmente. Año 1947.

Entonces un maestro pedrero, procedente de Granadilla, les propuso que el día 13 de junio, fiesta en su pueblo “dieran el golpe de estado” consistente en no dejar tumbar el agua hasta que las sombras llegaran a la higuera. Prometiendo construir entre todos una ermita si todo salía bien. Mujeres y niños acudieron a las tornas, no querían ellas que sus hombres fueran encarcelados. Ahí demostraron una gran valentía enfrentándose a los quebradores del agua y hasta la Guardia Civil si fuera menester.
La señal para reunirse en las tornas era el sonido del bucio (Charonia lampas) que tocaban unos jóvenes, desde El Palmarejo, cuando veían venir a los quebradores o a la Guardia Civil. Yo conocí en persona a uno de estos osados muchachos.

Bucio (Charonia lampas)

Así pasaron varios meses.
Las autoridades cuando vieron que no estaban cumpliendo la ley (dos horas de agua antes de lo tradicional) invitaron a la Guardia Civil a una reunión, después de esto llegaron a Guadá y empezaron a disparar, dicen que tiros al aire... pero yo me he puesto a mirar el lugar en que hicieron los disparos, en Lomo del Moral, y el lugar donde estaba Ruperta y puedo decir que la distancia es tan corta que es casi imposible no verla, a no ser que estuviera, en ese preciso momento, detrás de algún arbusto. Ruperta fue la víctima mortal de este trágico suceso, no estaba en las tornas, no estaba en la contienda, solo se dirigía a su casa cuando fue alcanzada por una bala, dicen que perdida.
Pero esto no fue todo… hubieron dos mujeres heridas de bala y muchos hombres detenidos que recibieron palizas hasta orinar sangre, uno de ellos. Algunos fueron llevados a la cárcel de San Sebastián o a los salones de Fyffes en Tenerife.

Atarjeas y cañaveral.

Me contó una mujer, que tenía 20 años entonces, que se encontraba en Gerián y que desde allí se oían los disparos, pasó mucho miedo; y que a su hermanita que estaba en las tornas con otras muchachas una bala le atravesó su trenza y al día siguiente, al peinarla se le cayó el pelo, y fue entonces cuando se dieron cuenta de lo que había pasado.
Después de estos sucesos vino el “Capitán de la Guardia Civil”, como decía la gente, y pudieron exponer los hechos tal y como habían pasado. Tras esto hubo un juicio en el que se reconoce el modo tradicional de quebrar el agua al Valle Bajo, esto fue el 21 de junio de 1948.
Por eso se dice que ganó Guadá, pero lo que hizo fue recuperar lo que tenía, con la irreparable pérdida de una vida, eso no es ganar.
En ningún momento se han nombrado a los vecinos del Valle Bajo porque nada tuvieron que ver, fueron los poderes públicos y los vecinos del Valle Alto en defensa de sus derechos.


Primera Ermita de San Antonio de Padua.


Ermita actual.

En ese mismo año los vecinos empezaron a gestionar los trámites para la construcción de la ermita prometida en honor a San Antonio de Padua y al Santo Angel de la Guarda por ganar la contienda y para que no hubieran más muertes en la construcción de la carretera por Yorima, desgraciadamente ya había muerto un hombre.

Carretera que pasa por Yorima.

La ermita se construyó con mucho esfuerzo por parte de los vecinos en un terreno donado, que era donde se reunían. El 13 de junio de 1952 se hizo su primera fiesta, repitiéndose cada año. Se nombró Parroquia en 1966. La ermita se fue deteriorando hasta el punto que se tuvo que construir otra. Se hizo en el mismo lugar y se le añadió la plaza, siendo ésta un estupendo mirador. Se inauguró el 13 de junio de 1990.

Retablo con San Antonio de Padua y Santo Ángel de la Guarda.

Empecé hablando de una ruta y voy a terminar describiendo brevemente por donde fuimos.
Empezamos a caminar desde la Plaza de la Ermita de San Antonio de Padua, continuamos por la carretera, pasamos la entrada a la Vizcaína, en el Barranco Seco y seguimos de largo, llegamos a una escalera a la izquierda, bajamos por ella hasta el fondo del barranco, observando las acequias, tornas y antigua llave de agua potable.

Bajando al barranco.


Llave pública de agua potable.

Cañaveral y Risco de Guadá .

Un verde cañaveral daba frescor a la ruta. Yo sé que las cañas son invasoras y que se deben erradicar para prevenir los incendios, pero eso no quita que sea un paisaje hermoso y entrañable para mí.
Llegamos a la banda izquierda del Valle y aquí está la opción de retroceder hasta el Risco de Guadá o seguir bajando por toda la carretera hasta Chelé donde comienza un camino recién arreglado con cemento y piedra hasta la Ermita de los Reyes.

Bajando por Chelé.

Si continúas por el mismo camino llegas a La Casa de la Seda y si bajas por la primitiva escalera, la de abajo, que está muy bien conservada llegas frente al bar La Atarjea, donde puedes descansar. Puedes subir al Barranco de los Ancones, que ya describí en mi entrada del mismo nombre el 16 de abril de 2014, o seguir hasta El Caidero, fin de la ruta.

CONSEJO:
1- RESPETEMOS LOS SENTIMIENTOS DE SOLIDARIDAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD.
2- CONOZCAMOS LA HISTORIA DE DONDE QUIERA QUE SEAMOS .

BIBLIOGRAFÍA:
Artículo de Miguel Ángel Hernández Méndez.

Artículo de la revista Eseken, Nº 20 págs. 6 y 7.



martes, 25 de febrero de 2020

RUTA DE LA PIEDRA Y DEL AGUA.


RUTA DE LA PIEDRA Y DEL AGUA.
(PR-G 170)

Pontevedra. Galicia.

En octubre de 2019, hicimos un viaje a Pontevedra y como broche final un sendero precioso.
Vamos a situarnos en la Península del Salnés, que está entre la Ría de Arousa al Norte y la Ría de Pontevedra al Sur. Ésta debe su nombre a las salinas de la zona de A Lanzad, muy apreciadas desde la época de los romanos, ellos pagaban a sus soldados con sal, de ahí la palabra salario.

Nos vamos a los municipios de Ribadumia y Meis, accediendo por la autopista AG 41, que parte de la AP 9 (Autopista del Atlántico) y llega a Sanxenxo. Justo en la rotonda de la VG 4.2 debemos salir y tomar la EP 9507 por la derecha, hacia Cabeza de Boi, si queremos empezar en el Monasterio de Santa María de Armenteira. De lo contrario, al salir de la rotonda tomamos la VG 4.2 hasta la siguiente rotonda, que indica la salida a Barrantes, y justo a la derecha está el inicio de la ruta. Muy cerca de ahí tenemos la Oficina Municipal de Turismo de Ribadumia.
Nosotros decidimos empezar por el Monasterio, que es la parte más alta del sendero y el descenso no es muy pronunciado.

Entrada del Monasterio.

El Monasterio de Santa María de Armenteira fue declarado Monumento Histórico-Artístico en el año 1931.
Existe una leyenda muy peculiar sobre la fundación de este Monasterio. Parece ser que un matrimonio de gente noble, de la zona, no podía tener hijos y tanto le pedían a la Virgen ese don que, en sueños, les otorgaba tener muchos hijos espirituales. Lo que entendieron que debían dedicarse a la vida monástica, y para ello crearon dos conventos uno para hombres y otro para mujeres. De éste último se desconoce su existencia. El caballero Don Ero, que así se llamaba el noble, acondicionó uno de sus palacios y empezó con cuatro monjes, y más tarde tomó los hábitos. Esto sucedió en el siglo XI. Su fe era muy grande y pidió a la Virgen poder observar, aunque fuera unos segundos, el Paraíso. Yendo a orar en uno de sus bosques, se puso a escuchar absorto el canto de un pajarillo y cuando regresó al Monasterio nadie lo conocía y tampoco él conocía a nadie, hasta que el más viejo lo reconoció como San Ero el fundador. Habían pasado 300 años y al entender lo que había pasado se murió del susto, cosa que fue considerada como un milagro.
Desde el principio los monjes de este lugar pertenecían a la Orden Cisterciense, regida por normas muy estrictas de oración, silencio, austeridad y trabajo manual, generalmente agrícola, que les permitía tener una economía autosuficiente.
Al principio recibieron donaciones y tenían propiedades, que explotaban, con lo que podían pagar a sus trabajadores. Pero siempre fue un monasterio humilde que no pudo terminar su edificación hasta el siglo XVI.

Claustro.

Claustro y Torre de la Iglesia.

La Iglesia es de estilo cisterciense, románico gallego con algunos elementos mozárabe. Sus columnas son cuadradas, sus paredes no tiene adornos que distrajesen a los monjes, ni figuras, ni cuadros. Pero sí tiene un hermoso rosetón calado y funcional por donde entra la luz y el aire; y seis arquivoltas (arcos sobre la puerta principal)


Columnas en forma de prismas.

Cúpula rematada en un cuadrado.


Rosetón y arquivoltas.

Con la desamortización de Mendizábal, los monjes tuvieron que irse en 1837, permaneciendo en el olvido unos 150 años. No fue hasta 1961 cuando se empezó a restaurar los daños que el abandono ocasionó en los edificios. Y en 1989 una pequeña comunidad de monjas vinieron a habitar el lugar.

La Patrona del Monasterio es Santa María de Armenteira, conocida como Santa María de la Cabeza, en cuyo honor se hace una romería el lunes después de Pascua, a la que acude mucha gente con sus ofrendas pidiéndole la curación de todas las enfermedades de la cabeza.

Altar Mayor con Santa María de Armenteira.

Pues bien, el sendero que vamos a hacer servía para ir a esta romería, a la vez que daba acceso a los molinos de agua que bordean el Río Armenteira, afluente de Río Umia.

La RUTA DA PEDRA E DA AUGA, en gallego, hace alusión a las piedras de los molinos y al agua del río.

Pequeño salto de agua en el Río Armenteira.

Existe un sendero a cada orilla, nosotros cogimos el de la izquierda, quedándonos el río a la derecha.
Transcurre entre un bosque precioso de robles (Quercus rebur), avellanos (Corylus avellana), laureles (Laurus nobilis) y otros árboles desconocidos para mí. Esto unido al sonido del agua, que forman pequeñas cascadas, hacen del lugar un auténtico paraíso, igualmente nos estaríamos escuchando embelesados mucho tiempo.





Laureles (Laurus nobilis), molino y sendero.

En el primer tramo del sendero ya encontramos los molinos o muiños, lo que más llama la atención es la cantidad que hay. Aquí se molía el grano, tanto trigo, cebada o millo (En Galicia también se dice millo al maíz como en Canarias)
Las muchachas y los muchachos permanecían en el molino hasta que estuviera hecha su molienda, lo que servía para hacer una fiesta con sus cantos y bailes, de ahí el nombre del baile típico de Galicia, la muñeira.

Piedra de molino.

Hay muchos molinos restaurados, que se podrían utilizar como museos para explicar la cultura y la historia del lugar. Uno de ellos, el Molino A Capela está habilitado con aseos.
Algo curioso es que cada “muiño” tiene su nombre en un cartel al lado de la puerta, seguramente relacionado con su propia historia.

Cartel con el nombre del molino.


Molino restaurado.


Acequia de molino.




Cuando lleguéis a una intersección que dice Aldea Labrega, debéis ir porque se trata de una aldea de figuras de granito muy interesante.


Llegamos a una zona recreativa, donde se puede descansar y comer algo antes de llegar al final de la ruta, que transcurre ahora llaneando.
Nosotros terminamos antes de tener que atravesar la AG- 41, el que se anime puede llegar hasta la Oficina Municipal de Turismo de Ribadumia, fin de la ruta.

Habremos caminado 5,5 kilómetros aproximadamente, o 6,5 si es hasta el final, pero es tan agradable que parece menos.

Esta ruta se puede hacer con niños o personas mayores, atendiendo a sus limitaciones.
¡Ánimo, y a caminar!


CONSEJO: LEE CON ATENCIÓN EL CARTEL INFORMATIVO DE LA RUTA.

BIBLIOGRAFÍA: